28 DE AGOSTO, «DIA NACIONAL DE LA ANCIANIDAD»…. NADA QUE CELEBRAR

Una fecha instituida que lo fue para recordar los derechos de los adultos mayores a la asistencia, el cuidado, y el esparcimiento. La realidad indica que no hay nada para celebrar, sería de una hipocresía mayúscula el celebrar la intención de su formulación, cuando los ancianos argentinos en su enormísima mayoría no tienen nada para rescatar en el trato que reciben.-
Retribuciones miserables, alejadas de la realidad y para las que aportaron toda su vida siendo testigos incluso del maltrato y agresión que reciben cuando reclaman lo suyo, testigos de cómo se negocia su futuro inmediato y cada vez más corto por los plazos de vida, cuando se tratan aumentos miserables y a cambio de nada.-
Abandono del único responsable de su reconocimiento ético y moral cuando se niegan prestaciones ya pagas por adelantado siendo jóvenes, negándoles el acceso a medicamentos incluso de enfermedades de condena como el cancer o la Ela y hasta engañados por pensiones que ya abonaron por alguna discapacidad y no les retribuyen.-
Muchos dirán que esto no es nuevo y tienen mucha razón, pero nunca hubo la virulencia y crueldad que existe hoy por quienes parecen nacidos de un repollo, sin abuelos, sin padres ni mayores en sus vidas, sin amor, tratándolos con desprecio e insultos como reciben hoy del gobierno nacional.-
La asistencia, el cuidado y el esparcimiento de los ancianos se transformaron en derechos el 28 de agosto de 1948, cuando se proclamaron estas garantías que formarían parte de la Constitución de 1949, evento que motivó a que se celebre el Día Nacional de la Ancianidad.
Esta visión significó una serie de avances sociales, entre los que destacaba el derecho a la asistencia, que tiene como objetivo la protección integral del anciano por cuenta de su familia y, en caso de desamparo, por el Estado.-
“En caso de desamparo, corresponde al Estado proveer a dicha protección, ya sea en forma directa o por intermedio de los institutos o fundaciones creados, o que se crearen, con ese fin, sin perjuicio de sub-rogación del Estado o de dichos institutos para demandar a los familiares remisos y solventar los aportes correspondientes”, planteaba el decálogo.
Otros de los derechos destacados que se celebran con el Día de la Ancianidad son los relacionados con el de la vivienda, la alimentación, el vestido y el cuidado de la salud física y mental. Además, el derecho de esparcimiento de los ancianos, como gozar de un mínimo de entrenamiento, al trabajo, la expansión y el respeto.-
Siempre existe la esperanza de ver renacer a este pueblo otrora tan misericordioso y empático con el sufrimiento de los demás pero hoy se ve distante, muy distante pero hay signos de transfusión de sangre a las venas argentinas por las que parece circular agua. Ojalá así sea y se evite el colapso genocida que impulsan aquellos que parecen enrolados en las fuerzas del mal y no del bien, aunque vociferen lo contrario. (ROSL – 28-08-2025)