PELIGRA EL CORAZÓN DE LOS ALERCES Y ESTA A CINCO KM DEL ABUELO MILENARIO

El incendio que avanza dentro del Parque Nacional Los Alerces encendió todas las alarmas en la región. El frente de fuego se encuentra a menos de cinco kilómetros del Alerce Milenario (uno de los árboles más antiguos del planeta) y muy próximo al glaciar Torrecillas, dos de los íconos naturales más valiosos, visitados y simbólicos de la Patagonia argentina.
El Alerce Milenario, con una edad estimada superior a los 2.600 años, es mucho más que un atractivo turístico. Se trata de un testigo vivo de la historia natural de la región y de un ejemplar único de alerce patagónico (Fitzroya cupressoides), una especie protegida y extremadamente vulnerable al fuego. Su eventual pérdida sería irreversible: no existe posibilidad de reemplazar siglos de crecimiento, equilibrio ecológico y memoria ambiental concentrados en un solo árbol.
A pocos kilómetros de allí, el glaciar Torrecillas también se encuentra bajo amenaza. Este glaciar, enclavado en un entorno de alto valor paisajístico y ecológico, cumple un rol clave en el sistema hídrico del Parque Nacional y es uno de los destinos más elegidos por visitantes nacionales e internacionales. El avance del fuego sobre su área de influencia podría generar impactos que exceden lo visual, afectando la estabilidad ambiental, hídrica y turística de toda la región.
Si bien el origen del incendio fue la caída de un rayo, ese dato no atenúa la gravedad de la situación. El foco ígneo lleva casi un mes activo sin haber podido ser contenido de manera definitiva. La persistencia del fuego, sumada a condiciones climáticas adversas y a la complejidad del terreno, expone debilidades estructurales en la prevención, el combate y la gestión de incendios forestales, transformando un evento natural en una amenaza prolongada y cada vez más peligrosa.
El riesgo que hoy enfrenta el Parque Nacional Los Alerces no es menor ni circunstancial. No se trata solo de hectáreas de bosque, sino de la posible pérdida de dos emblemas naturales irremplazables. El daño sobre el Alerce Milenario o el glaciar Torrecillas significaría una pérdida incalculable para Chubut, para la Argentina y para las futuras generaciones. Cuando el fuego avanza sobre símbolos de este valor, ya no hay margen para la indiferencia ni la improvisación.









