Plataformas digitales de alquiler: cómo funcionan y qué considerar al usarlas

Nota de opinión de Gonzalo Murat (*): Antes, la búsqueda de un lugar para alquilar consistía en visitar inmobiliarias, consultar anuncios clasificados en los diarios y esperar llamadas. Ahora, todo se hace en la web. Las plataformas digitales reúnen miles de opciones en un solo lugar, con filtros que ahorran tiempo y fotos que permiten descartar opciones sin salir de casa.
Los portales de alquiler actúan como intermediarios entre propietarios e inquilinos. Algunos permiten publicar directamente, sin necesidad de pasar por una agencia inmobiliaria, mientras que otros solo trabajan con agentes certificados.
La mayoría permite realizar un filtro a la búsqueda según el barrio, los rangos de precios, número de habitaciones o características particulares, como balcón, garaje o incluso si se admiten mascotas. Con sitios como Argenprop, es fácil comparar varias propiedades en cuestión de minutos, en comparación con los días que solía llevar.
Una vez que aparece algo de interés, se puede contactar directamente con el propietario o a través de una agencia inmobiliaria. Algunas plataformas incluyen visitas virtuales o recorridos de 360 grados para hacerse una idea más clara del espacio antes de programar una visita en persona.
Qué hay que tener en cuenta al utilizar estos sitios
No todas las publicaciones son confiables. Hay anuncios que utilizan fotos antiguas y que no reflejan con precisión el estado actual de la propiedad. Otros omiten detalles como los gastos de mantenimiento, precios de las expensas o si el edificio cuenta con ascensor. Por eso es importante leer atentamente la descripción completa y verificar que la información proporcionada sea correcta.
Otro aspecto: el precio anunciado no siempre lo incluye todo. Los gastos de mantenimiento suelen pagarse aparte y, en algunos casos, hay que añadir los impuestos municipales.
Ventajas y desventajas
Lo bueno de estas plataformas es la cantidad de opciones y la rapidez con la que se pueden filtrar según las necesidades específicas. La búsqueda se puede realizar desde el celular, comparar varias alternativas al mismo tiempo y ponerse en contacto directamente con el dueño o la inmobiliaria, sin intermediarios. Lo malo es que esto supone más trabajo de verificación por parte de quien está buscando un alquiler.
Sin una agencia inmobiliaria que haga la comprobación preliminar, uno mismo debe asegurarse de que todo está en orden: los documentos de la propiedad, el estado real de la misma, las condiciones del contrato, etc. Algunos sitios web también cobran una comisión tanto al inquilino como al propietario cuando se completa una transacción a través del sitio. A menudo no se sabe exactamente cuánto se va a pagar hasta que el proceso tenga un gran avance, por lo que es buena idea preguntarlo por adelantado.
Recomendaciones finales
Alquilar a través de plataformas digitales puede facilitar mucho las cosas si se hace con prudencia. Revisar varias opciones, leer los comentarios de otros usuarios si la plataforma lo permite y comprobar todo antes de comprometerse ayuda a evitar problemas. La tecnología facilita el acceso a la información, pero la decisión final requiere prestar atención a los detalles que suelen pasar desapercibidos.
(*) Gonzalo Murat de y para Bambú









