EN LOS DOS AÑOS DE MILEI RIO NEGRO PERDIÓ 376 EMPRESAS PRIVADAS Y SUS EMPLEOS

Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, Río Negro perdió 376 empresas empleadoras privadas, pasando de 9.773 a 9.397 firmas registradas, lo que representa una caída del 3,8 % en dos años. Solo en el último año (noviembre 2024–noviembre 2025), la disminución fue de 201 empresas (–2,1 %).
Los datos surgen de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y fueron sistematizados por Politikon Chaco. El tema fue abordado en LUVER, que se emite por FM de la Costa, donde plantearon un cuadro patagónico sobre el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo, un fenómeno que no escapa al clima de época en la era Milei.
Hoy, esta agencia publicó un informe del CEPA sobre la conflictividad laboral en estos dos años de gestión nacional.
El fenómeno no es exclusivamente rionegrino. En el mismo período: Santa Cruz perdió 189 empresas (–4,9 %). Sin embargo, el dato más relevante surge del contraste regional: Neuquén creó 159 empresas empleadoras privadas, fogoneado por el petróleo creciendo un 1,8 % en el mismo contexto macroeconómico nacional. Chubut perdió 421 empresas (–5,4 %).
Fragilidad estructural
Según los datos que emitió LUVER, el 69 % del empleo privado rionegrino se concentra en sectores de baja complejidad productiva. Y el salario promedio de las 10 principales ramas que concentran empleo en la provincia equivale a apenas el 53 % del promedio patagónico.
«Estos indicadores describen una economía con escasa diversificación, bajo valor agregado y limitada capacidad de amortiguación frente a ciclos recesivos. Mientras tanto, el discurso oficial provincial se estructura en torno a grandes anuncios vinculados a desarrollos energéticos y proyectos estratégicos asociados a Vaca Muerta y Argentina LNG.
El interrogante central no es la magnitud de los anuncios, sino su impacto real en el entramado empresario local y en la captación de renta para la economía provincial”, plantea el informe.
Y agrega: «El enfoque presentado evitó atribuir el fenómeno exclusivamente al gobierno nacional o provincial, y propuso una mirada estratégica de mediano plazo: la necesidad de discutir una matriz productiva capaz de generar mayor complejidad, densidad empresarial y empleo privado sostenible».
«El cierre de empresas no es solo un dato estadístico. Es capacidad productiva que se erosiona, empleo potencial que desaparece y capital social que se debilita”, sostiene en sus conclusiones.
«La comparación con Neuquén introduce un elemento clave para el debate público: el desarrollo no depende únicamente del contexto macroeconómico, sino de la estructura productiva y la capacidad de integración territorial de los proyectos estratégicos», finaliza el texto. (ADN)








