ANTE LA FALTA DE REPERCUSIÓN, EL VATICANO PIDE NO DEJAR SÓLO AL PAPA LEON XIV

«NECESITAMOS MÁS VOCES CONTRA LA GUERRA» El Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, advirtió del riesgo de que en el escenario internacional prevalezca la “lógica del más fuerte” y llamó a los cristianos a convertirse en “voces de paz” que no dejen solo al Papa León XIV.
En una entrevista concedida a la revista cultural Dialoghi, vinculada a la Acción Católica Italiana, el cardenal afirmó que si bien la voz de los pontífices es “profética”, corre el riesgo de convertirse en “una voz que clama en el desierto si no es sostenida y ayudada concretamente”.
Sus declaraciones también ofrecen una clave para comprender la vigilia de oración por la paz convocada por León XIV para el 11 de abril en la Basílica de San Pedro.
El Cardenal Parolin recordó el precedente de la guerra de Irak en 2003, cuando San Juan Pablo II pidió evitar el conflicto, pero “fue dejado solo”. Por ello, insistió en la necesidad de apoyar el llamamiento del actual pontífice a una paz “desarmada y desarmante” y a rechazar “las falsas propagandas del rearme”.
“Muchos gobiernos —subrayó el Cardenal Parolin— se han indignado por los ataques contra los civiles ucranianos por parte de los misiles y de los drones rusos, imponiendo sanciones a los agresores”. “No me parece que haya ocurrido lo mismo con la tragedia de la destrucción de Gaza”, apreció.
Para el purpurado se trata de un “uso de dobles estándares” ligado a un “primado de la potencia”, al predominio del propio país respecto a los demás, justificado por el derecho internacional e invocado “solo cuando conviene”, pero ignorado en tantos otros casos.
“No podemos rendirnos a la lógica del más fuerte”, insistió el cardenal, porque esa lógica “doblega el derecho internacional a su propio interés” y debilita a los organismos multilaterales.
En este contexto, el cardenal lamentó que Europa sea incapaz de hablar con una sola voz y señaló que es necesario “reavivar en los pueblos el sentido de pertenencia europea y, en los liderazgos, la conciencia de la necesidad de acciones comunes sin venir nunca menos a los principios que están en la base de la misma Unión Europea”.
Finalmente, el cardenal abordó el impacto cultural de las nuevas tecnologías. A su juicio, la hiperconectividad y la difusión de noticias falsas contribuyen a alimentar miedos y a levantar nuevos muros.
“Como cristianos debemos oponernos a esta deriva con nuestra vida cotidiana”, concluyó.








