EL MERCADO NO COMPRA EL RELATO A PESAR DE LOS ESFUERZOS Y MENTIRAS DE MILEI

El mercado no compra el relato. El riesgo país volvió a escalar y Caputo enfrenta un problema bastante elemental: necesita dólares que no tiene. El indicador llegó a 787 puntos y la ingeniería financiera que presentó para 2027 empieza a parecerse a un presupuesto de buenas intenciones. Los acreedores no discuten la creatividad de Toto. Quieren saber quién paga la cuenta.
La City también empieza a cuestionar el precio del dólar. Una de sus consultoras más escuchadas advierte que el tipo de cambio está atrasado y que sostenerlo hasta las elecciones puede resultar inviable. El Gobierno insiste con la estabilidad cambiaria mientras el mercado le pone precio a la desconfianza. Una discusión menos ideológica que contable.
Lo curioso es que semejante esfuerzo cambiario tampoco consigue domar la inflación. Los precios siguen resistiendo por encima del 2% mensual, con alimentos y tarifas que vuelven a tomar impulso. La economía se enfría, pero los precios no se dan por enterados. Una estanflación que empieza a perder hasta su capacidad de sorpresa.
Y mientras el Gobierno celebra cada décima de inflación que consigue recortar, la actividad acumula una de las cuatro peores contracciones de las últimas tres décadas. La estabilización prometía ordenar los precios para recuperar el crecimiento. Por ahora, el sacrificio de la actividad está garantizado. Los beneficios siguen en período de prueba. (Luciana Glezer para LPO y propio)








