El Obispo Juan José Chaparro invita a la Diócesis de Bariloche a vivir un “camino sinodal”

Sábado, 30 Mayo 2020 09:29 Escrito por  Publicado en Actualidad

El mismo será  motivado por un equipo animador y, en este marco el sábado 30 de mayo a las 17 hs. se realizará un encuentro a través de las redes sociales. La carta sinodalidad significa “caminar juntos, buscando entre todos los hermanos y hermanas (personas, comunidades, familias, etc.) e incluso con quienes no están participando activamente, el sueño de Dios para nuestra Iglesia en la Diócesis de San Carlos de Bariloche”.-

El obispo indica además que la propuesta implica  “acentuar más esta manera de ser Iglesia marcada por la fraternidad, la ministerialidad, los carismas diversos, etc. Superar un modelo de Iglesia piramidal y clericalista, que ciertamente nos ha marcado por mucho tiempo”.

“He nombrado una comisión animadora, con referentes de diversas zonas de la Diócesis, sacerdotes, religiosas y laicos, que tendrán la misión de animar este camino. A ellos y ellas les agradezco porque a su servicio particular le añaden este otro con mirada eclesial, para buscar lo que Dios espera de nosotros en este tiempo. Hace ya un tiempo que ellos y ellas vienen reuniéndose, profundizando, al mismo tiempo que orando y animándose en esta misión que ahora les encomendamos. Y lo hacen con inmensa alegría, generosidad y creatividad”, señala Chaparro.

Jornada del sábado

El equipo animador invitó a participar en un momento diocesano de oración, este sábado 30 de mayo a las 17 hs, con el lema “Pentecostés. En cuarentena caminamos juntos ¡muéstranos el camino!”. La actividad se transmitirá por Facebook diocesisbche y por el Canal de Youtube de la Parroquia San Eduardo. Luego, a las 19 hs, se emitirá la misa celebrada por el Obispo.

Se trata de la segunda actividad virtual organizada por el equipo, ya que el sábado 9 de mayo hubo una “mateada” virtual con Chaparro, a través de las redes sociales, en la que comentó como se está viviendo la cuarentena en las distintas comunidades de la diócesis. Las mismas siguen activas -aunque no haya celebración pública de misas-, abocadas especialmente al servicio hacia quienes más lo necesitan, tomando los debidos recaudos dada la situación de aislamiento social en la que nos encontramos.

LA CARTA DEL OBISPO:

En este tiempo en que contemplamos el misterio Pascual de la Muerte y Resurrección de Jesús, acontecimiento central de nuestra salvación, y todavía en tiempos de privaciones y restricciones
por el COVID 19, que tanto dolor y pesar nos ha traído, los saludo fraternalmente en el Señor.

Gracias a Dios, la experiencia de fe cristiana, con todo lo que conlleva, no tiene paréntesis y sigue activa entre nosotros: en la vida de cada uno/a, de nuestras familias y comunidades, de nuestras organizaciones e instituciones, y desde aquí, en todo lo que vivimos y hacemos en la sociedad, según el lugar y misión que hemos recibido del Señor.

Nos alegra saber que el Señor Resucitado y Glorioso está vivo y presente hoy, actuando su Reino por la fuerza de su Espíritu. Lo descubrimos entre nosotros, con iniciativas de oración, anuncio del Evangelio y propuestas de servicio al necesitado; también en tantos y tantas que entretejen vida y solidaridad, con miles de iniciativas, buscando salir al encuentro de las amenazas de la pandemia, alentando la vida y sumándose a aquellos que su tarea en la sociedad se ven más comprometidos.

Nos duele no poder participar todos de la celebración de la Eucaristía, ni encontrarnos físicamente para alentar la fe en nuestros lugares comunes, ni poder realizar tantas actividades que a lo largo del año programamos. Pero lo asumimos pensando en un bien mayor, que es el cuidado de la vida de todos, intentando aprender en esta situación y esperando salir pronto a un tiempo nuevo. Saliendo de la crisis y en camino…

Es tiempo de retomar la marcha, acomodar los tantos, ver cómo quedamos luego de este sacudón, qué nos deja, cómo seguir, a qué apuntar. No está el día claro, pero pronto habrá un nuevo amanecer, como el tiempo en que las mujeres fueron al sepulcro, discípulas empedernidas en su amor (cfr. Juan 20,1). Pero es una ocasión hermosa para reemprender el camino buscando la fidelidad a Dios para ese tiempo que nos toca vivir.

Un sueño nos viene inquietando en distintos momentos, encuentros y actividades, tratando de palpitar con la Iglesia que el Papa Francisco, con su magisterio y su vida, nos propone para este
tiempo, desde su magisterio de Sucesor de Pedro.

La propuesta del Papa Francisco es una Iglesia seguidora fiel de Jesús el Señor y su Evangelio, con la fuerza del Espíritu, en salida misionera, tienda de campaña, cercana a los más heridos de este mundo, atenta a los signos de los tiempos y, por lo tanto, encarnada en esta historia, aprovechando todos los dones y carismas que el Espíritu suscita, sin excluir a nadie, y al mismo
tiempo acercándonos a todos los hombres y mujeres de este mundo, creyentes y no creyentes.

IGLESIA PARTICULAR DE SAN CARLOS DE BARILOCHE EN CAMINO SINODAL

Una Iglesia sinodal. En un discurso con ocasión de los 50 años de la creación de la figura del Sínodo en el Concilio Vaticano II, el Papa nos dijo: “El mundo en el que vivimos, y que estamos llamados a amar y servir también en sus contradicciones, exige de la Iglesia el fortalecimiento de las sinergias en todos los ámbitos de su misión. Precisamente el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio”. (Papa Francisco).

Esto significa “caminar juntos”, buscando entre todos los hermanos y hermanas (personas, comunidades, familias, etc.), e incluso con quienes no están participando activamente, el sueño de
Dios para nuestra Iglesia en la Diócesis de San Carlos de Bariloche.

Esto es posible gracias al “sentido de la fe” (sensus fidei) que todo el Pueblo de Dios posee por la presencia del Espíritu Santo y que hace posible el seguimiento de Jesús, con diversos ministerios y servicios, sin equivocar el camino. ¿Esto es nuevo?

Jesús niño peregrinaba con su (gran) familia a Jerusalén, caminaba con sus discípulos durante su ministerio, resucitado acompañó a los discípulos camino a Emaús, y luego los apóstoles guiados
por el Espíritu cuando Jesús ya no estaba, discernían con la invocación al Espíritu Santo, los caminos a seguir. Hay una historia de realizaciones de este tipo en la Iglesia (Concilios, Sínodos, Asambleas, etc.), cuya muestra más cercana es el mismo Concilio Vaticano II para la Iglesia universal, y la creación de los Sínodos propiamente dichos. En América Latina, distintos momentos
que iluminan nuestro caminar, no solo en su amplia historia ( Sínodos, Asambleas, etc.) sino luego del Concilio V II las Conferencias de Medellín, Santo Domingo, Puebla, Aparecida.

Como Iglesia rionegrina, el Sínodo de Viedma, en el cual participaron hermanos y hermanas que hoy están entre nosotros. El llamado del Papa ahora es a profundizar este estilo, ya presente en nuestra Iglesia de muchas maneras, pero también con la propuesta de acentuar más esta manera de ser Iglesia marcada por la fraternidad, la ministerialidad, los carismas diversos, etc.

Superar un modelo de Iglesia piramidal y clericalista, que ciertamente nos ha marcado por mucho tiempo. Una comisión animadora...y todos/as animados por el Espíritu He nombrado una comisión animadora, con referentes de diversas zonas de la Diócesis, sacerdotes, religiosas y laicos, que tendrán la misión de animar este camino.

A ellos y ellas les agradezco porque a su servicio particular le añaden este otro con mirada eclesial, para buscar lo que Dios espera de nosotros en este tiempo. Hace ya un tiempo que ellos y ellas vienen reuniéndose, profundizando, al mismo tiempo que orando y animándose en esta misión que ahora les encomendamos. Y lo hacen con inmensa alegría, generosidad y creatividad.

Los hermanos y hermanas de esta comisión animarán este camino, de diversas maneras: con mensajes, cartillas, reflexiones, retiros, etc. Pero todos nos pondremos en camino, para que

IGLESIA PARTICULAR DE SAN CARLOS DE BARILOCHE EN CAMINO SINODAL

Animados por el Espíritu, podamos escuchar el sueño de Dios para nuestra Iglesia en este tiempo y en esta realidad nuestra. Poner en movimiento esta reflexión y animación no es fruto de un esfuerzo humano solamente, sino un camino espiritual, porque es el Espíritu el que está guiando nuestros caminos. Por eso, necesitamos oración intensa y constante, que solicitamos a todos los hermanos y hermanas. De la misma manera que buscaremos ser fieles a este Espíritu y no a nuestros gustos y deseos. Con memoria soñamos el futuro caminando el presente…

Necesitamos hacer memoria de nuestro camino, recrear los intensos momentos de fe que como Pueblo de Dios recorrimos, como Parroquias y comunidades y como Iglesia diocesana. De la misma manera miraremos esta historia nuestra que nos toca vivir y donde somos protagonistas, en mayor o menor medida. Ni agrandarnos más de lo que somos ni achicarnos porque no sirve.

Y soñaremos el futuro que Dios quiere, para poner nuestras fuerzas en ese sentido, siempre sabiendo que Dios es el que lleva la historia adelante y que todos nuestros planes pueden tomar el
destino que Dios quiere y no nuestras previsiones. Estamos acompañados… ¡Dios camina con nosotros!

Jesús nos hace partícipes del Espíritu con que Dios lo ungió desde nuestro bautismo, María como Madre de los discípulos nos acompaña. Santos y santas de la Iglesia interceden, algunos reconocidos por la Iglesia, incluso de nuestras tierras, y tantos otros desconocidos o no siempre bien valorados por nuestra mirada limitada: ellos y ellas, interceden por nosotros. No estamos
solos.

Les pido a todos mucha colaboración para aportar y enriquecer este camino que creemos Dios nos está pidiendo. El resultado dependerá del trayecto, pero con el aporte de todos/as podremos
encontrar mejores maneras de vivir el Evangelio en el tiempo que se avecina y en el futuro.

A todos y todas les pido ponernos en camino en este tiempo que se avecina. Lo haremos de acuerdo a las posibilidades reales que nos ofrezca la situación del lugar, del país y del mundo,
porque todo nos repercute. Se trata de seguir orando, viviendo y trabajando pero preguntándonos cómo hacerlo mejor y con más fidelidad a Jesús nuestro Maestro y Señor, el Hijo y enviado del Padre.

Nuestra Sra. De las Nieves nos acompañe en este camino con su intercesión. Con mi abrazo y bendición. San Carlos de Bariloche, 7 de mayo de 2020.

Juan J. Chaparro cmf  - Obispo de San Carlos de Bariloche (28-05-2020 - 22 hs)

Modificado por última vez en Sábado, 30 Mayo 2020 11:53

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