Cultura y Entretenimiento

El descubrimiento, en el que han participado investigadores españoles, desvela que el pequeño fue enterrado en una cueva de Kenia y que pertenecía a nuestra especie el Homo sapiens. A pesar de que África se considera la cuna de la modernidad biológica y cultural, también es el territorio donde menos registros o evidencias tempranas de prácticas mortuorias existen.
El pasado diciembre, al empezar los trabajos de restauración de un relicario en el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil (Nogueira de Ramuín, Ourense), Vania López descubrió una bolsita de tela bordada en hilo metálico. Dentro esperaba encontrar pequeños huesos, pero lo que apareció fueron cuatro joyas y una vieja nota manuscrita: “Estos quatro anillos son de los que quedaron de los nueve Santos Obispos. Son los que han quedado. Los demás desaparecieron.
El Museo de Ciudad Real restaura una de sus piezas más importantes, una espada del siglo II a.C. hallada en el yacimiento de Alarcos que perteneció a un hombre de la élite del oppidum íbero. Fue un personaje muy destacado de la élite del oppidum oretano de Alarcos, el gran asentamiento íbero de Ciudad Real; un varón que falleció en torno al siglo II a.C. a una edad joven, entre los veinte y treinta años, pero que recibió una sepultura acorde a su estatus.
El hallazgo fue anunciado en el último número de Journal of Archaeological Science y publicada por BBC News. Científicos polacos indicaron este jueves que descubrieron una momia egipcia embarazada, la primera en este estado en el mundo, en tanto realizaban radiografías de sus restos de hace 2.000 años en el Museo Nacional de Varsovia.
Si Tutankamón saltó al imaginario del mundo entero tras el descubrimiento de su tumba en 1923 es probable, que, si este descubrimiento resulta tan fundamental como se espera, a partir de ahora el nombre de su abuelo Amenhotep III nos suene más. O eso es lo que al menos parecen pretender las autoridades egipcias que ya han determinado que el de la ‘ciudad perdida’ de Luxor es el mayor descubrimiento del país tras el que realizara Howard Carter.
Pesan entre ocho y diez gramos cada una. Se cuentan por decenas de miles y se repartían en 19 ánforas. Son de bronce y están cubiertas de tierra, polvo e historia. Unas obras de canalización en el municipio sevillano de Tomares han sacado a la luz 600 kilogramos de monedas romanas de los siglos III y IV después de Cristo.
El material genético fue recolectado directamente del sedimento de tres cuevas, dos en los montes Altai en Siberia (Denisova y Chagyrscaya), y de la Galería de las Estatuas de la Cueva Mayor, en Atapuerca (España).-
Recientemente publicado en la destacada revista Scientific Reports, del grupo Nature, fue bautizado con el nombre de Orretherium tzen. Participa del equipo de científicos de Argentina, Brasil y Chile, Jonatan Kaluza, técnico del Conicet y Fundación Azara. El hallazgo de restos de mamíferos en rocas de la Era Mesozoica, también conocida como la “Era de los Dinosaurios”, no es una tarea fácil debido a su pequeño tamaño, menores a una zarigüeya , y por lo tanto sus restos
Los restos, descubiertos en Luxor, se encuentran en buenas condiciones y suponen "el segundo descubrimiento arqueológico más importante desde el hallazgo de la tumba de Tutankamón". El Gobierno egipcio anunció este jueves el hallazgo bajo la arena en la monumental Luxor de una gran ciudad de unos 3.000 años de antigüedad que se hallaba perdida y que se encuentra en un buen estado de conservación.
Luego de 150 años del hallazgo de unos huesos en un ático de la ciudad de Holywell (Gales), científicos afirman que estos restos pertenecen a dos de los 40 mártires de Inglaterra y Gales que fueron canonizados en 1970. La curadora de arte de Stonyhurst Collections, Jan Graffius, indicó a CNA – agencia en inglés del Grupo ACI – que el punto de partida para resolver el enigma sobre la identidad de estos mártires fue “analizar la evidencia”, dos cráneos y un grupo de huesos
Un anfiteatro romano, donde se celebraban las luchas de gladiadores y otros espectáculos, ha salido a la luz en la antigua ciudad de Mastaura, ubicada en la provincia turca de Aydin, en la costa oriental del mar Egeo. El edificio, construido a principios del siglo III d.C., durante la dinastía severa, y con una capacidad para entre 15.000 y 20.000 espectadores, se encontraba oculto bajo tierra entre olivos, arbustos e higueras.