CUANDO LA REALIDAD NO ES JODA. SITUACIÓN SOCIAL Y LABORAL EN VIEDMA

Desde la UTHGRA – Seccional Viedma «advertimos con extrema preocupación la profundización de una crisis social, económica y laboral sin precedentes recientes, que golpea de lleno a nuestra ciudad capital y a las familias trabajadoras.
Esta situación se traduce de manera visible en las calles de Viedma: son cientos los establecimientos y locales comerciales que han cerrado sus puertas definitivamente en los últimos 2 años por falta de ventas y caída del consumo. Los últimos datos oficiales confirman un escenario alarmante a nivel nacional y local:
Las calles del Centro Comercial a cielo abierto, y no solamente los corredores gastronómicos de la ciudad muestran fachadas cerradas, persianas bajas y carteles de traspaso, el resto del comercio en general está igual o peor , una postal de abandono que duele y que expresa el colapso de la economía local.
Cada cierre representa trabajo perdido, familias sin ingresos y una comunidad que se empobrece día a día, reflejo claro de un modelo económico que no protege al pequeño comercio ni impulsa la producción y el empleo en Viedma.
Más de 20 millones de personas endeudadas en la Argentina. Récord histórico de morosidad, superando el 12% en los créditos a familias, el nivel más alto en más de 20 años. Más de 5 millones de personas con serias dificultades para pagar sus deudas, utilizando tarjetas y préstamos personales para comer, pagar servicios y sobrevivir. Estos números no son estadísticas frías: son rostros, hogares y mesas vacías.
VIEDMA EN EMERGENCIA SOCIAL. Los últimos datos oficiales confirman un escenario alarmante a nivel nacional y local. Nuestra ciudad atraviesa una de las peores crisis económicas desde 1995. La caída del consumo, el aumento del endeudamiento y la pérdida del poder adquisitivo están destruyendo el entramado social y productivo local.
En el sector que representamos —hotelería y gastronomía— la situación es crítica y vergonzosa:
6 de cada 10 establecimientos mantienen trabajadores en la informalidad. Altísimos niveles de irregularidades laborales, salarios por fuera de convenio y atrasos sistemáticos en los aportes.
Incumplimientos graves en los pagos a la obra social y los sistemas de corresponsabilidad gremial poniendo en riesgo la salud y los derechos básicos de miles de familias.
Esta realidad no es casual ni inevitable. Es el resultado directo de políticas económicas que asfixian al trabajo, promueven la especulación financiera y condenan al endeudamiento permanente a quienes viven de su salario.
UN MODELO QUE ENDEUDA Y EXCLUYE
Mientras las familias se hunden en deudas para subsistir, el gobierno profundiza un modelo basado en el endeudamiento externo y el pago de intereses, sin generar empleo genuino, sin fortalecer el mercado interno y sin proteger a quienes producen y trabajan. El silencio oficial frente a esta tragedia cotidiana es tan grave como las decisiones que la provocan.
DESDE UTHGRA VIEDMA DECIMOS BASTA
No vamos a naturalizar la precarización.
No vamos a mirar para otro lado mientras se vulneran derechos.
No vamos a aceptar que la crisis la sigan pagando los trabajadores.
Exigimos:
Controles urgentes y efectivos contra el trabajo en negro.
Regularización inmediata de aportes y salarios.
Políticas públicas que defiendan el empleo, el consumo y la dignidad laboral.
La deuda no es solo financiera.
La deuda es social, moral y política.
Y alguien tiene que hacerse cargo. (Roberto J. Vargas – Secretario General UTHGRA VIEDMA)








