DESDE ASSPUR – FESPROSA Río Negro AFIRMAN QUE DEFENDER EL AGUA ES DEFENDER LA SALUD PÚBLICA

El Río Negro es una fuente vital para nuestras comunidades. De su calidad y disponibilidad dependen condiciones básicas de vida: el acceso al agua segura, la prevención de enfermedades, la producción de alimentos y el equilibrio ambiental. Cuando el agua se contamina o se pone en riesgo, lo que se deteriora es la salud del pueblo.
En este marco, sostenemos la defensa irrestricta de la Ley de Glaciares, porque resguardar las reservas estratégicas de agua dulce es una política sanitaria de primer orden. No es un tema ambiental aislado: es una decisión que impacta directamente en el presente y futuro de nuestra población.
Los trabajadores y las trabajadoras de la salud:
Advertimos sobre las consecuencias sanitarias del deterioro ambiental.
– Rechazamos cualquier retroceso en la legislación que protege nuestras fuentes de agua.
– Exigimos políticas públicas efectivas de cuidado, control y prevención.
– La salud no empieza en el hospital. Empieza en el territorio, en el ambiente, en el agua que consumimos.
Sin agua no hay salud. Sin salud no hay comunidad posible.








