EL TURISMO SUFRE UNA RECESIÓN QUE IMPORTA A ARGENTINA Y A CHILE

Cerca de 200 mil turistas han transitado en lo que va de 2026 por el complejo fronterizo Cardenal Antonio Samoré, lo que representa una baja de un 24,8 % en relación al año 2025 (50.000 turistas menos). Si bien es cierto que no todos ni la mayoría puede aprovechar feriados largos o vacaciones y gastar en éste u otro país unos días para pasar con su familia, solía haber un sector importante que sí podía hacerlo.-
Eso parece haber cambiado por una serie de factores que, yendo a lo estrictamente nacional está condicionado por los bajos salarios o menores diferencias para invertir en paseo si quiere, en esta oportunidad de distracción, que a muchos bajó del carrusel.-
Desde el gremio del comercio en Osorno, el Presidente de la Cámara de Comercio, Luis Rigo-Righi, señaló que han observado que los visitantes trasandinos han disminuido y vienen a realizar compras específicas. Por su parte, el presidente de la Asociación de Consumidores de Osorno, Luis Álvarez, explica que los precios en el país trasandino (en argentina) se han ido acercando a los precios en nuestro país por la baja en las ventas, por lo que resulta menos atractivo viajar a realizar compras.
La delegada presidencial provincial, Claudia Pailalef, confirmó que, de igual manera se mantiene un flujo diario cercano a las 5 mil personas. Con respecto a los trabajos que se efectúan en la ruta, se coordinó con las empresas que desarrollan obras para que estas no afecten los tiempos de desplazamiento de pasajeros.
Durante esta semana, se conocieron las cifras oficiales dan cuenta que más de 216 mil personas circularon por el Paso Fronterizo Cardenal Antonio Samoré durante los primeros 46 días del 2026, casi un 25 % menos que la registrada en la misma fecha del año recién pasado.
Luis Rigo Righi, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Turismo de Osorno, explica que esta baja tendría relación al turismo de compras que realiza mayormente el visitante común trasandino, agregando que las causas y factores deben ser analizados de manera técnica. Además, existirían factores económicos en Argentina que explicarían los motivos en la disminución de chilenos que van hasta Argentina, agregó el representante gremial osornino.
Según los reportes entregados por el Gobierno, la única alza registrada en el principal paso internacional terrestre de la provincia de Osorno y región de Los Lagos (Cardenal Samoré) fue el tránsito de camiones. Ante esto, desde la Cámara de Comercio local reiteran que estos números deben ser estudiados y analizados de manera profunda y no superficiales para explicar el fenómeno vivido.
Durante los últimos veranos, el llamado turismo de compras marcó una postal repetida en el sur de Chile: shoppings llenos de argentinos, carros repletos de electrodomésticos, ropa y tecnología, y viajes relámpago pensados casi exclusivamente para aprovechar la brecha cambiaria. La conveniencia económica convirtió a ciudades como Coyhaique, Osorno, Puerto Montt o Temuco en destinos habituales para miles de patagónicos.
Ese fenómeno, sin embargo, comenzó a desinflarse. Con un tipo de cambio menos favorable por la cotización del dólar y un escenario económico diferente en Argentina (donde el dólar de manera artificial vale cada ve menos), el viaje a Chile ya no gira únicamente en torno a llenar valijas.
Ahora muchos siguen cruzando la cordillera, pero el foco se desplazó hacia el descanso, la naturaleza y la gastronomía, dejando atrás el boom del consumo masivo que caracterizó al verano pasado.
El fin del auge del turismo de compras se explica por un tipo de cambio menos conveniente y la apreciación del peso chileno tambén, mientras los ingresos argentinos individuales son cada vez menores lo que encareció servicios y alojamiento.
Aun así, algunos rubros -como electrónica, indumentaria deportiva y perfumes- mantienen diferencias de precios que justifican ciertas compras. Además, el viaje terrestre continúa siendo una opción elegida para escapadas cortas, con pasos fronterizos ágiles y una franquicia aduanera de 500 dólares al regresar.-
Lamentablemente estamos caros para que nos visiten, nos resulta caros a nosotros mismos visitar nuestros propios destinos y volver a viajar al exterior, en una situación que no está conviniendo a nadie y mucho menos a quienes de este lado o del otro dependen del gasto que hacen los turistas que visita a uno o a otro.-








