EN MEDIO DE LAS DIFICULTADES, TAMBORES DE GUERRA EN EL GOBIERNO NACIONAL

Karina Milei suspendió la reunión de la mesa política programada para este martes en medio de la tensión con Patricia Bullrich, que aprovechó el hueco para armar un sub-bloque de diputados para condicionar al gobierno. Desde la propia Presidencia habían anunciado oficialmente que la reunión se iba a hacer a las 13, pero la propia hermana presidencial la canceló.
En el gobierno explicaron a LPO que el motivo de la suspensión fue que iban a haber varios ausentes, como Lule Menem e Ignacio Devitt, que viajaron a Washington como veedores de la elecciones de medio término claves para el futuro de Donald Trump y por ende del propio Milei.
Tampoco iba a poder estar Luis «Toto» Caputo, que fue a la Conferencia Industrial de la UIA a admitir la crisis de las Pymes y anunciar una medida de alivio que luego se atribuyó Bullrich.
A la hora en que se iba a hacer la reunión de la mesa, Bullrich se reunió con sus colaboradores y los legisladores del bloque libertario que le reportan directamente a ella para amenazar con que no avanzará ninguna ley en el Congreso si la Rosada la corre de la jefatura del bloque en el Senado.
UN BLOQUE DE 15 DIPUTADOS Y LA AMENAZA DE BLOQUEAR LAS LEYES «NO SALE MÁS NADA»
Patricia Bullrich le tomó el bloque a Martín Menem en la Cámara de Diputados, una semana después que Karina mandó a Nadia Márquez a barrerla de la jefatura de la bancada libertaria en el Senado. En un claro mensaje a la Casa Rosada, la ex ministra de Seguridad juntó a sus 15 diputados en las oficinas que tiene en el barrio de Palermo, se tomó una foto con ellos para mostrarle su peso al riojano y envió un mensaje subrepticio: «sin nosotros, no sale más nada de Diputados».
El retrato grupal fue subido a redes sociales nada menos que por Sabrina Ajmechet, una legisladora que goza de la confianza de Bullrich, cena con ella un sábado al mes pero adhiere al mileísmo con fervor. Ajmechet y Silvana Giudici, virtual jefa del bloque de LLA, fueron tal vez las diputadas más incómodas con la puesta en escena y el mensaje inevitable de Bullrich a los hermanos Milei.
La traducción de la jugada de Patricia es, por un lado, una devolución de gentilezas a Menem, que intentó meterse en el Senado sistemáticamente para controlar al oficialismo en la Cámara Alta pero, sobre todo, funciona como una amenaza de obstrucción letal para el gobierno. «La Libertad Avanza tiene 95 diputados pero hay 15 que responden a Patricia», dijo uno de los leales a la senadora, y agregó: «son los diputados que hacen que el oficialismo sea primera minoría».








