FNN: JORGE ROJAS Y NAHUEL PENNISI HICIERON VIBRAR EL CENTRO CIVICO

En una noche cargada de emoción, música y la calidez del público barilochense, Jorge Rojas se presentó como una de las figuras centrales de la 55ª Fiesta Nacional de la Nieve. El reconocido cantautor iluminó el escenario principal ubicado en el icónico Centro Cívico, ofreciendo un espectáculo multitudinario que quedará en la memoria de vecinos y turistas.
El exintegrante de Los Nocheros y referente indiscutido del folclore argentino desplegó un repertorio pensado para emocionar, realizando un viaje musical por los grandes éxitos que marcaron su extensa trayectoria y que continúan vigentes en el cancionero popular.
Con un marco imponente ante una plaza colmada, el artista repasó clásicos como No saber de ti, La yapa, Mía y Milagro de amor, alternando entre momentos de fiesta, romanticismo y pasajes de pura raíz folclórica. Apoyado por una banda de excelencia técnica y vocal, Rojas demostró una vez más el magnetismo que mantiene intacto su romance con el público de todo el país.
Nahuel Pennisi conquistó el Centro Cívico
Una velada inolvidable signada por la sensibilidad y el talento puro, Nahuel Pennisi se adueñó del escenario principal de la 55ª Fiesta Nacional de la Nieve. Ante una multitud congregada en el Centro Cívico, el artista ofreció un show vibrante donde cada interpretación reflejó el sello personal que lo distingue como uno de los músicos más virtuosos e inspiradores de la escena contemporánea.
Con una propuesta artística que fusionó con maestría las raíces de la tradición folclórica con nuevas sonoridades y matices modernos, Pennisi brindó una actuación sublime que cautivó de principio a fin a familias barilochenses y visitantes de todo el país.
Acompañado únicamente por su guitarra —tocada con la técnica única que lo caracteriza— y su prodigiosa voz, el cantautor realizó un recorrido emotivo por su repertorio, interpretando piezas emblemáticas de la música popular argentina y grandes éxitos de su autoría como Universo paralelo, Mía y Avanzar, logrando instantes de profunda intimidad en medio de la inmensidad del paisaje andino.








