FUE REPARADO Y HABILITADO EL PUENTE ÑIRIHUAU

Este miércoles, fue habilitado al tránsito el puente Ñirihuau, luego de un intenso trabajo entre la Municipalidad de Dina Huqpi y su par de San Carlos de Bariloche. La labor conjunta conllevó el reemplazo de todas las viejas vigas, se cambió el piso en su totalidad y se colocaron barandas de hierro, en lugar de las antiguas de madera en el puente que mide 29 metros de largo, por 3,50 metros de ancho.
Además se pusieron arcos con las medidas reglamentarias de acuerdo a la ley, cartelera que hace mención a la altura (2,6 metros) y peso permitido (5 toneladas). Además, se acondicionó la zona y se hicieron trabajos de mejora integral.
El lugar contará con cámaras de seguridad de la Municipalidad de Dina Huapi, para tener el área monitoreada y evitar nuevos inconvenientes en el lugar. A partir de ahora la estructura está habilitada para vehículos livianos y para su uso peatonal.
De esta manera, ambos municipios finalizaron una obra necesaria para la conexión de las dos localidades y especialmente para los pobladores de Ñirihuau, ya que es uno de los dos accesos con los que cuentan para llegar a sus hogares.
Volvió a estar operativo luego de una intervención estructural de gran complejidad, ejecutada en conjunto por los municipios de San Carlos de Bariloche y Dina Huapi, tras el incidente ocurrido meses atrás con un camión que provocó daños severos en la estructura. Según detalló el secretario de Obras Públicas, Jorge Quilaleo, el puente “no recibía una reparación de fondo desde hace más de 50 años”, y era indispensable garantizar su seguridad y funcionalidad.
Los equipos municipales realizaron un relevamiento completo y avanzaron con el recambio de tres vigas principales de 30 metros de largo, elementos esenciales para la resistencia del puente. La obra incluyó además la reconstrucción total del entablonado de 26,5 metros, realizado íntegramente en madera de coihue, y la instalación de una baranda nueva, lo que permitió devolverle estabilidad y prolongar su vida útil “por muchos años más”.
Quilaleo explicó que el aporte de áreas técnicas y operativas fue clave para resolver el trabajo: “Se preparó toda la madera, se trabajó en la estructura madre del puente y se dejó una base sólida, con materiales nuevos y de calidad. Fue una intervención profunda, necesaria después de décadas sin una reparación estructural”.
Además, se incorporó nueva cartelería, señalización y limitación de altura para garantizar un uso seguro y ordenado. En ese contexto, desde el Municipio se pide a la comunidad respetar estas indicaciones y cuidar el entorno, un espacio que suele recibir a numerosos visitantes durante las fiestas de fin de año.
Con la reparación finalizada, el puente quedó nuevamente habilitado para su uso, brindando una solución largamente esperada y garantizando condiciones seguras para quienes transitan y disfrutan el sector.









