LA ESTREMECEDORA HIPÓTESIS SOBRE LA MUERTE DE ÁNGEL EL NENE DE CUATRO AÑOS EN COODORO RIVADAVIA

La investigación por la muerte de Ángel López, el nene de 4 años de Comodoro Rivadavia, tuvo este martes 14 de abril una jornada clave con la realización de la audiencia de control de detención, en la que la Justicia resolvió que la madre del menor, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, continúen detenidos bajo prisión preventiva por el plazo de seis meses.
En ese marco, el fiscal de la causa, Cristian Olazábal, expuso con dureza los principales elementos reunidos hasta el momento en la investigación y trazó la hipótesis que sostiene el Ministerio Público Fiscal sobre lo ocurrido en las horas previas a la muerte del niño.
Durante su intervención, el funcionario judicial remarcó que, de acuerdo con las entrevistas y testimonios recabados, Ángel permaneció únicamente al cuidado de los dos imputados en el domicilio donde se encontraba antes de ser trasladado al hospital.
“De las entrevistas realizadas se puede establecer que Ángel solo estuvo al cuidado de ellos dos. A la vez, los testigos trazan una matriz de violencia sistémica en esta pareja. No solo física, sino en cuanto al estado de descuido del menor”, afirmó Olazábal ante el juez.
La audiencia marcó así un punto de inflexión en una causa que conmociona a Comodoro Rivadavia y que ahora ingresó en una etapa de definiciones críticas, con un plazo de investigación también fijado en seis meses.
LA AUTOPSIA, LA PRUEBA CENTRAL Y LA HIPÓTESIS DE LA FISCALÍA
Uno de los puntos centrales del planteo del fiscal estuvo vinculado al resultado preliminar de la autopsia, que confirmó que el menor sufrió lesiones internas en la cabeza que derivaron en un paro cardiorrespiratorio.
Para Olazábal, ese informe pericial constituye la prueba directa más contundente de la causa. “La prueba directa es la que arroja la autopsia, pero el análisis global permite establecer que el niño estuvo solo con ellos dos en ese domicilio. Por otro lado, se ha descartado una patología previa, entonces todo nos lleva a pensar que las lesiones que tenía en la cabeza fueron ejecutadas por un tercero”, sostuvo.
A partir de ese cuadro, la fiscalía entiende que no existen elementos que permitan sostener otra línea investigativa. “Esto nos lleva a sostener una única hipótesis. Los testigos refieren que el niño estaba en ese domicilio solo con ellos. Y nos permite descartar las coartadas que le dieron al personal policial en un principio”, agregó.
La detención de la pareja se produjo casi una semana después del fallecimiento del menor, luego de que los primeros resultados forenses comenzaran a orientar la investigación hacia un posible hecho de violencia extrema dentro del ámbito familiar.
EL ROL DE LA MAMÁ DE ÁNGEL Y LA ACUSACIÓN POR OMISIÓN
Otro de los aspectos más fuertes del alegato de Olazábal estuvo centrado en la conducta atribuida a la madre del niño, Mariela Altamirano. Además, remarcó una serie de interrogantes sobre lo ocurrido en los momentos previos al ingreso del niño al hospital, donde, según indicó, ya no presentaba actividad cerebral. “Cuando ingresó el niño al hospital, ya tenía actividad cerebral nula. El niño ya estaba muerto clínicamente”, señaló.
Sobre la base de estos elementos, la fiscalía formuló una imputación diferenciada para ambos detenidos: a González le atribuye una conducta activa en la agresión, mientras que a Altamirano le endilga responsabilidad por omisión, en función de su deber de cuidado como madre.
“Nosotros le atribuimos la conducta activa a González y la comisión por omisión a Altamirano, que tenía el deber de cuidado sobre su hijo”, concluyó el fiscal.
Con la prisión preventiva ya confirmada, la causa avanzará ahora en la profundización de testimonios, peritajes y análisis forenses que buscarán reconstruir con precisión qué ocurrió en las últimas horas de vida de Ángel. (ADN Sur)








