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EL MUNDO ESTA ALTERADO Y NOS VA A REPERCUTIR

Domingo, 15 Septiembre 2019 20:01 Escrito por  Publicado en Del Mundo

La tensión en el Golfo amenaza la estabilidad del mercado de crudo, La incertidumbre del Brexit impulsa el éxodo y hay un 10% más en el registro de residentes británicos en España y Europa se prepara para un otoño económico incierto.

Trump suaviza la postura contra Irán al plantear no dar por segura su autoría del ataque a Arabia Saudí. Teherán rechaza las acusaciones lanzadas el día anterior por Pompeo. Irán se ha apresurado a negar este domingo las acusaciones de EE UU sobre su responsabilidad en el ataque con drones del sábado contra instalaciones petroleras saudíes que se atribuyeron los rebeldes Huthi de Yemen.

El riesgo de que se agrave el pulso entre Washington y Teherán constituye una nueva amenaza al abastecimiento mundial de energía, ya afectado por el significativo recorte en la producción saudí de crudo que ha provocado la agresión y que puede durar días. Riad afirmó que tiene margen para cubrir las exportaciones con sus reservas.

El impacto de los incendios que provocaron en la refinería de Abqaiq, la mayor del mundo, y en las infraestructuras de Khurais, su segundo campo de crudo, obligaron a la empresa a interrumpir la producción de 5,7 millones de barriles diarios, algo más de la mitad de su volumen y equivalente a casi el 6% del consumo mundial.

Según diferentes fuentes saudíes consultadas por la prensa económica, el daño en las infraestructuras fue “grande”, aunque Riad prevé recuperar hoy un tercio de la producción interrumpida.

La incertidumbre del Brexit impulsa el éxodo y un 10% más en el registro de residentes británicos en España

España es el destino predilecto de los británicos que deciden emigrar. La comunidad británica afincada en el país —principalmente en Andalucía y la Comunidad Valenciana— no ha dejado de crecer desde que existen registros. Al sol y al estilo de vida que siempre han motivado esta tendencia se suma ahora un nuevo incentivo para formalizar la situación en España: la incertidumbre respecto al Brexit. El número de británicos que residen oficialmente en España ha aumentado un 10% desde diciembre del año pasado, un incremento récord.

La subida en los registros de extranjería ha elevado a 365.967 el número de ciudadanos procedentes del Reino Unido. Los altibajos del divorcio británico están impulsando a muchos británicos a acudir a un registro público que no habrían pisado de no ser por la —en principio— inminencia del divorcio entre el Reino Unido y la Unión Europea el próximo 31 de octubre.

Los datos, ofrecidos por el Ministerio del Interior a preguntas de EL PAÍS, revelan una especial celeridad en lo que va de año (el registro abarca hasta el 31 de agosto). Es muy probable que el ritmo aumente a final del ejercicio, en el periodo inmediatamente anterior y posterior a la fecha de salida y, por tanto, que esa subida del 10% registrada en ocho meses resulte más abultada.

La voluntad de legalizarse ahora en España supera incluso la que se observó en los meses posteriores al referéndum británico. En 2016, el año en que un 52% de los votantes decidieron apartar al Reino Unido de la Unión Europea, el crecimiento en los registros fue del 4,6%, según datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, que agrupa los registros de extranjería.

Europa se prepara para un otoño económico incierto

Los datos y las noticias económicas este verano en Europa están decepcionando, no tanto por la esperada moderación del crecimiento, sino por los signos de vulnerabilidad de las economías más abiertas, tras la ligera caída de la producción alemana y el desvanecimiento de las expectativas de que los principales riesgos, guerra comercial y Brexit, disminuyan en la segunda mitad del año. Esto ha contribuido a un nuevo deterioro de la confianza y a avivar las dudas sobre cuánto durará la fortaleza de la demanda interna, que es el principal factor de crecimiento.

Las tensiones comerciales entre EE UU y China siguen escalando, con la amenaza del aumento de aranceles sobre todas las importaciones de EE UU y el consiguiente riesgo de que China lo contrarreste con una depreciación acusada de su divisa, lo que perjudicaría indirectamente a las exportaciones europeas.

Y, además de estar en medio de este fuego cruzado, sigue estando presente la amenaza para Europa de mayores aranceles a los automóviles desde EE UU en noviembre, lo que agravaría la maltrecha situación del sector ligada principalmente a factores estructurales de demanda.

En Europa, el Brexit sigue bloqueado tras el rechazo del nuevo Gobierno al acuerdo actual y la posición firme de Europa de no reabrirlo, lo que puede terminar en una salida sin acuerdo a finales de octubre o, al menos, en una prolongación de la incertidumbre si el proceso acaba en elecciones o en otro referéndum.

Los impactos tanto del proteccionismo como del Brexit son de oferta (disrupción de las cadenas de producción o reasignación de recursos), y será necesario más tiempo para valorarlos y adoptar medidas estructurales de largo plazo.

A Europa solo le quedaría reaccionar con un mayor apoyo de las políticas de demanda los próximos meses. El BCE ya allanó el camino en julio, sugiriendo desde un nuevo recorte de tipos, ya en septiembre, hasta extender el compromiso de no subirlos por más tiempo o relanzar el programa de compra de activos. Pero dado el poco margen que le queda al BCE y la posible menor efectividad marginal de los estímulos monetarios, parecería inevitable complementarlos con medidas fiscales expansivas si la incertidumbre y los riesgos siguen yendo a peor.

Es impensable una respuesta coordinada en Europa, sobre todo tras el aumento de la fragmentación política, pero aquellos países más afectados y con margen, principalmente Alemania, deberían vencer las reticencias políticas para implementar un impulso fiscal y evitar un empeoramiento de la economía que se propagaría por la región. Y parece que están en ello.

Con todo, se sigue a la expectativa de que las decisiones políticas no pongan más trabas al crecimiento y esterilicen el efecto de estos posibles estímulos. (El Páis)