LA DERECHA CONSERVADORA DE LA IGLESIA COMPLICA A FRANCISCO

Miércoles, 21 Julio 2021 10:01 Escrito por  Publicado en Del Mundo

El Cardenal Gerhard Müller lamentó las restricciones impuestas recientemente por el Papa Francisco a la celebración de la Misa en la forma extraordinaria, mediante el Misal anterior a 1970. En una carta publicada en el sitio The Catholic Thing, el prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Cardenal Gerhard Müller, criticó la diferencia de trato a los llamados “tradicionalistas” en comparación a las propuestas contrarias a la doctrina del “Camino Sinodal” de los obispos alemanes

y subrayó que el motu proprio Traditionis custodes era innecesario para perseguir los fines argumentados por el Pontífice, y que habría bastado con una “argumentación teológica comprensible”.

El Cardenal, que comparte con el Santo Padre la necesidad de que en la Iglesia se reconozca de forma incondicional la legitimidad del Concilio Vaticano II, consideró que existe una desproporción entre la “dura disciplina” aplicada a la llamada Misa Tridentina, frente a la “relativamente modesta respuesta a los ataques masivos contra la unidad de la Iglesia en el ‘Camino Sinodal’ alemán”.

El Santo Padre, por medio del motu proprio Traditionis custodes, promulgado el pasado 16 de julio, derogó las disposiciones liberalizadoras de la Misa Tridentina introducidas por Benedicto XVI en el motu proprio de 2007 Summorum pontificum.

Entre las restricciones, se encuentra el establecimiento de los libros litúrgicos de Pablo VI y Juan Pablo II como “única expresión de la lex orandi del Rito Romano”.

Establece que corresponde al obispo diocesano autorizar la celebración con el Misal Romano de 1962. Señala también que los presbíteros ordenados después de la publicación del motu proprio deberán presentar una solicitud formal al obispo diocesano, quien a continuación consultará a la Sede Apostólica, para poder celebrar con dicho Misal.

Asimismo, los sacerdotes que ya celebran según el Misal Romano de 1962 deberán pedir al obispo diocesano autorización para seguir celebrando. Se establece también que la Misa Tridentina no podrá celebrarse en la iglesia parroquial, y que sólo se podrá celebrar en los días indicados por el Obispo. Por último, se prohíbe a los obispos autorizar la creación de nuevos grupos que celebren según el Misal Romano de 1962.

El Papa Francisco argumentó su decisión en los “abusos” litúrgicos que se estaban cometiendo por parte de algunos grupos. Señaló que la apertura otorgada por San Juan Pablo II y Benedicto XVI, “con el fin de recomponer la unidad del cuerpo eclesial en el respeto a las diferentes sensibilidades litúrgicas, fue usada para aumentar las distancias, inducir las diferencias, construir contraposiciones que hieren a la Iglesia y la frenan en el camino, exponiéndola al riesgo de divisiones”.

En concreto, el Papa mostró su tristeza por el hecho de que se usara el Misal Romano de 1962 para rechazar la reforma litúrgica impulsada tras el Concilio Vaticano II. Por ello, afirmó el Santo Padre en el motu proprio que “para defender la unidad del Cuerpo de Cristo me veo obligado a revocar la facultad concedida por mis predecesores”. (ACIPRENSA)

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