DESPUES DE LA PANDEMIA....

Sábado, 27 Junio 2020 09:30 Escrito por  Publicado en Opinión

Nota de opinión de Joan Gimenez Blanco (*): Si lo que convierte a los ciudadanos en pobres, son los continuos aumentos de los servicios básicos ciudadanos que necesitan para vivir, tomemos desde los gobiernos las medidas necesarias para evitar eso.

Porque aquí no se trata de ir subiendo salarios continuamente. Eso desequilibra a empresarios y PYMES, y realmente no sirve. Pues los que gestionan los servicios básicos fundamentales, se avivan y vuelven a subir los costos, con el gastado argumento que tienen que hacer mejoras.

Además, subir sueldos continuamente para cubrir las subidas caprichosas de esas empresas, crea un desajuste económico continuo en cuanto a precios, en varias partes del año y es el origen de la inflación que padecen algunos países.

También enfrentan a los trabajadores con las empresas y a las empresas con el gobierno, al gobierno con los sindicatos, etc. etc. cuando todos tendríamos que estar en el mismo barco, remando hacia adelante.

Esas concesiones a los servicios básicos por parte de los gobiernos, se tendrían que revisar, con la justificación del corona virus y actualizar y poner cláusulas de interés nacional, donde el gobierno pueda poner límites de precios. Si no están contentos los que llevan el servicio, que dejen el servicio y que el gobierno se haga cargo del mismo, con una buena gerencia.

Total, esos servicios son de por vida y sus ingresos también. Es una buena forma de financiación para los países. Noruega así lo hace y es el país más rico del mundo, porque además explota sus propios recursos petroleros, con mayoría accionaria.

Se trata que los servicios básicos que necesitan los ciudadanos para vivir, estén a precios asequibles y de acuerdo al nivel de vida del país y de los ingresos ciudadanos, que, para la gran mayoría de ciudadanos, son los jornales que cobran y para los viejos, su jubilación.

Cuando la suma de los gastos de vivienda, luz, agua, gas, seguros, alimentación, telefonía, salud, transporte para ir a trabajar, etc. etc. son más altos que los ingresos recibidos por trabajar, los ciudadanos se convierten en pobres y el país se convierte en un país sin futuro y endeudado.

Y para más INRI, se produce la peor pandemia que existe en economía y que es “la deuda interna”, que es la que afecta más directamente a los ciudadanos y al país. Esta deuda ya está empezando a producirse en muchísimos países, desde el momento que los ciudadanos tienen que recurrir a la tarjeta de crédito para llegar a fin de mes.

Y aquí solo hay 2 soluciones, que el gobierno tome a su cargo esos servicios que se consumen toda la vida y que además darían entradas de por vida a la hacienda del estado y crearía riqueza y una banca pública con ingresos continuos, (con los beneficios que ahora se lleva la empresa privada en exclusiva, incluidos los bancos) o que convenza a las empresas privadas que gestionan esos servicios, que tienen que recortar los precios, para adaptarlos a la realidad económica del país.

También sería necesario gestionar “una campaña nacional de vivienda no especulativa”, que tendría dos objetivos, uno: crear empleo, el otro, hacer competencia a la empresa privada especuladora que con su avaricia está desequilibrando al país y a sus ciudadanos, poniendo en peligro la estabilidad gubernamental e incitando a la gente a un estallido social.

Es una vergüenza, en la que también los municipios han participado y han hecho la vista gorda, por los beneficios que recaudan con los impuestos de la construcción, que la vivienda se haya disparado a precios inasequibles, para casi nadie.
Hay un precio real que es el de los materiales + la mano de obra, etc., que está muy lejos de lo que se cobra actualmente, porque le añaden comisiones y ganancias delirantes.

Incluso el gobierno podría decretar “como prioridad publica esas construcciones”, que se podrían construir con la participación de las provincias y desde el gobierno bajarles un poco el IVA a los materiales de la construcción, en estos emprendimientos.

En esto, “una banca pública estatal” que concediera créditos más asequibles que la banca privada, también ayudaría. El resultado: más empleo y más entradas de impuestos a las arcas del estado y competencia a los dueños del ladrillo, que ahora hacen lo que quieren.

Si no se toman medidas por el aumento casi continuo y delirante, del costo de los servicios básicos, el país puede sumergirse en serias dificultades. Chile ya las ha tenido y las sigue teniendo por estas causas y os aseguro que si no incorporan las medidas que aquí propongo, no van a salir del túnel.

Esa gente, “los que ahora gestionan los servicios fundamentales para los ciudadanos”, tienen que entender, que no es lo mismo sacar beneficio de la cesta de la compra, que sacar beneficio por vender una TV de lujo de 90 pulgadas.

Habría que hacerles pedagogía a esos empresarios y decirles, que en los servicios que el estado considera imprescindibles, las ganancias están recortadas y que, si quieren ganar más dinero, se dediquen a actividades que no sean esenciales para los ciudadanos y el país.

También el estado podría hacer una pequeña reducción impositiva, en estos servicios básicos, hasta que salgamos de la recesión que vamos a tener, después de la pandemia.

Haciendo pedagogía en la TV a todo el país, anunciando estas medidas, obligaría a los especuladores a poner freno a esas subidas brutales, que desestabilizan la economía y fomentan la inflación y el gobierno tendría el apoyo de la mayoría de ciudadanos, en futuras elecciones, no os quepa la menor duda.

En otras cosas que sean lujos, viajes o caprichos, que jueguen al libre comercio, como siempre lo han hecho.

Total, en eso siempre hay competencia, pero en los servicios fundamentales, no tienen competencia y por eso abusan de su poder. Hablo de la vivienda, la banca privada y el resto de servicios básicos y fundamentales para la ciudadanía.

Aprovechando la pandemia, es un buen momento para que el gobierno, ponga las cosas en su sitio y además le va a ser más fácil, porque los ciudadanos están muy sensibles y quieren solucionar la falta de ahorros, que ahora no tienen, por tener tan altos los precios en los servicios fundamentales.

Es necesario bajar costes en “los Servicios Fundamentales para la vida de los ciudadanos”. Con eso conseguiríamos, que las familias vivan y trabajen con ilusión y dignidad, pues unas medidas como esas le proporcionan buenas perspectivas de futuro.

No hay nada peor para un país, que sus ciudadanos no tengan ilusión por trabajar, porque el sueldo nunca les llega para pagar los gastos fundamentales para vivir o que tengan que buscar comida en la basura.

(*) Joan A. Gimenez Blanco, es Catalán y Economista en ciernes. Lector del barilochedigital.com nos ha enviado este resumen del libro que le envió al Presidente Alberto Fernández, pero sirve para cualquier país. Si quieren leerlo, es gratis, sólo deben enviar un e-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Todo el libro se basa en una sencilla idea de economía social.-

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