¿MÁS QUE SOFISMA, MENOS QUE PLACEBO?

Sábado, 08 Agosto 2020 10:03 Escrito por  Publicado en Opinión

Nota de Opinión de Roberto Fermin Bertossi (*): Anunciar lo mismo muchas veces y en poco tiempo, ya es una complicación comunicacional. Contradecir sobre la marcha un anuncio reciente genera confusiones. El Gobierno y ciertos periodistas debieran cuidar estos detalles, para no desacreditarse. El primer instrumento para combatir este virus es la verdad, valor innegociable ante ambigüedades y conceptos indeterminados oficialmente proferidos con toda profusidad.

Partiendo de premisas falsas,  dan por supuesto -con altas cuotas de cinismo y manipulación- que toda la población tiene satisfechas sus necesidades físicas esenciales, digo –entre otras- una educación sanitaria suficiente, digo:   “por qué”, “cómo”, “cuándo” y “con qué debe/mos cuidarse/cuidarnos”

Alta temeridad cuando la pobreza e indigencia treparían a un 50% de la población, sin menoscabo de un muy opaco humor social.  Pícaramente, nada se dice sobre “la madre del borrego”: digo Desigualdad, digo Corrupción, Digo privilegios.Irrefutablemente “este es el quid de la cuestión”, el origen de todo, la razón por la que algo es como es… ¡la profanación de tanta “Ciudadanía”!

Gobernantes y medios/periodistas monotemáticos (Covid-19´), haciendo uso y abuso del miedo social con un discurso atemorizador, nos dejan sin opción en nuestros confinamientos, hoy habitados por toda incertidumbre, desconfianza, morbilidad, impaciencia y hartazgo.

De consuno, dichos gobiernos con poca humildad, prudencia, empatía, sincronización  ni fundamentos interdisciplinarios, nos  impusieron cinco fases de cuarentena para -supuestamente- superar airosamente la pandemia. Un detalle: “inicialmente eran 15 días, hoy llevamos 150 y en ascuas”

Es así como se alimenta el discurso de la incertidumbre y el discurso del miedo, en medio de una pandemia en la que conforme aumentan los casos, se ajustan las medidas restrictivas y se marcha hacia el vacío socioeconómico del presente y del futuro.

La manipulación político-mediática que venimos observando y padeciendo, hace a su corresponsabilidad cuando discursivamente ejercería una toma de control del comportamiento social, en busca de eliminar las capacidades críticas o de autocrítica de la persona, esto es, su capacidad de juzgar o de rehusar informaciones u órdenes… incrementando vulnerabilidad en libertades individuales y tentaciones totalitarias.

Consecuentemente, el fondo, que es lo gravitantemente capital en todo lo relacionado con el COVID-19, fue sustituido por la forma. Estamos en presencia de una población forzosamente recluida a merced de  discursos, programas televisivos y relatos que se elaboran solamente en torno a la pandemia, los que retransmitidos sin intermitencias, se transformaron en una pandemia mediática, cuyos efectos nocivos ya se empiezan a observar.

En efecto, la emocionalidad es contagiada entre las personas las que así,  oscilan y se orbitan por criterios de imágenes, no por racionalidad. El miedo a la enfermedad es peor que la enfermedad misma.

Finalmente,  tantas idas y vueltas en un mismo plan  anti pandemia, genera dudas razonables sobre el verdadero alcance y efectividad de sus fases (desarticuladas y antifederalmente anunciadas una y otra vez), confirmando así,  formalmente, la substancia de nuestra titulación: ¿más que un sofisma, menos que un placebo?

(*) Roberto Fermín Bertossi - Experto CoNEAU/Cooperativismo

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