El personal que trabaja en la Unidad de Alimentación y Cocina del Hospital, redobló sus esfuerzos y sumó un aporte esencial en este difícil contexto que se vive debido a la pandemia. Esta labor se traduce en la elaboración de más de 500 raciones de comida diaria entre almuerzos y cenas, sin contar los refuerzos y colaciones, para atender no sólo a los pacientes que se encuentran internados y al personal, sino también a las personas aisladas por COVID-19 que están en diferentes hoteles de la ciudad.