UNA ENFERMERA DECIDIÓ NO VOLVER A SU CASA POR LOS ESCRACHES

Miércoles, 08 Abril 2020 09:29 Escrito por  Publicado en Varios

Lamentablemente estamos viendo aparecer claramente lo miserables que podemos ser los argentinos. "La semana pasada nos aplaudian, hoy nos tienen miedo (y mañana pueden llegar a pedirles por favor que los ayudemos a respirar porque se mueren) señaló una joven enfermera del Chaco.

Destacados por la mayoría como “héroes anónimos”, en los últimos días pasaron a ser vistos simplemente como posibles propaladores de la enfermedad, sin razonamiento alguno. Desde que la Organización Mundial de la Salud declaró pandemia al coronavirus, el foco de atención está puesto en los profesionales de la salud y los que atienden la emergencia.  Y por este motivo comenzaron a conocerse historias de escraches incomprensibles y miserables a médicos y enfermeros.

"No es discriminación, es como un rechazo al personal de salud", dice Tamara Rutti, una enfermera de 31 años que decidió no volver a su casa para proteger a su familia y evitar los escraches.

Desde hace 11 años, Tamara viaja todos los días desde Corrientes, su provincia natal, hasta Chaco para trabajar en el Hospital Julio C. Perrando. Pero su rutina cambió cuando se conocieron los primeros casos de contagio por COVID-19: debió instalarse en Resistencia para resguardar la salud de su familia. “Tomé la decisión porque mis papas son personas de riesgo y no los quería exponer", contó la joven a minutouno.com.

Sus turnos son de 8 horas, a veces de 16, a veces no sabe cuándo termina, pero siempre son rotativos para cubrir la mañana, la tarde y la noche. “En enfermería se trabaja las 24 horas los 365 días del año”, aseguró y a raíz de la pandemia de coronavirus, su vida personal, como la de muchos otros profesionales, también cambió.

El Hospital Perrando es uno de los centro de contención con la recepción de pacientes y allí diez profesionales de la salud se contagiaron de coronavirus. "Sé que nosotros como personal de salud tenemos que trabajar porque, más allá del coronavirus, la gente se sigue enfermando de otras cosas, las mujeres embarazadas siguen dando a luz. Y un día no pudimos volver a pasar de una provincia a la otra”, manifestó.

Desilusionada, Tamara cuenta que su profesión, que hace unos días era motivo de orgullo, hoy es rechazada. “Me parece muy loco que la semana pasada nos aplaudían y hoy nos tienen miedo. La gente está muy a la expectativa", aseguró. "Escuché historias de colegas que me dice que se suben al colectivo y la gente se sienta a dos metros, los miran raro. Es un rechazo", señaló.

“A mí particularmente me está costando esta cuarentena pero la respeto....Mientras trabajo lo hago profesionalmente, con seriedad y entereza", resaltó la joven, que como muchos otros profesionales de la salud están viviendo el calvario inexplicable de vecinos que los rechazan, cuando son ellos los que están atendiendo y salvando la vida de los enfermos de coronavirus.-

Lo peor es que muchos de quienes los rechazan se van a enfermar de coronavirus y a terminar pidiéndole por favor que los ayuden a respirar porque se mueren por falta de aire ¿no? (Minuto Uno y propia)

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