SE ENTREGARON DOS SOSPECHOSOS DEL ASESINATO DEL JABALÍ CHICO, DIEGO CID

Primero, un sujeto de 24 años se presentó en sede judicial de Cipolletti ayer y segundo, en esta jornada se entregó un segundo sospechoso y se secuestró un Peugeot y un arma de fuego. Se informó que la fiscal que interviene en la causa está viajando al Alto Valle para ordenar las primeras medidas del caso.-
El brutal asesinato de Diego Cid, el hombre de 40 años acribillado el pasado jueves 12 de febrero en las cercanías de la rotonda de Diarco, dio un paso fundamental para su resolución. Sobre el primer entregado pesaba una orden de detención y se entregó ante las autoridades en la ciudad de Cipolletti, por lo que de manera inmediata quedó a disposición de la Justicia rionegrina.
El sospechoso era buscado intensamente tras ser identificado como una pieza clave en lo que los investigadores califican como una «ejecución planificada» y el seguimiento por las cámaras que se realizó con posterioridad al asesinato del joven (el «Jabalí chico») fue fundamental.
Según fuentes del caso, el rastro que llevó a su identificación nació entre los testimonios de algunos testigos y el seguimiento de cámaras. Allí surgió la hipótesis de la vinculación de los sospechosos con una banda de sicarios que tendría su origen en la zona del Alto Valle.
Cerca del mediodía, un segundo sospechoso se entregó ante las autoridades y según fuentes cercanas al caso ya se secuestró un arma de fuego y un vehículo Peugeot 408. Estel nuevo detenido es hermano del primero de los imputados y ya se encuentran bajo custodia policial.
La entrega de los sospechosos refuerza la hipótesis que la Policía de Río Negro y el Ministerio Público Fiscal sostuvieron desde el minuto uno: «un Sicariato de ejecución planificada». El móvil del robo fue descartado de inmediato, ya que los peritos hallaron un arma entre las ropas de Cid y todas sus pertenencias estaban intactas. Este detalle, sumado a la precisión del ataque en el abdomen, apunta a un ajuste de cuentas o crimen por encargo.
El ataque ocurrió alrededor de las 2 de la mañana, cuando desde un Peugeot blanco partieron los disparos que impactaron en el abdomen de la víctima. Las cámaras de seguridad de la zona y testimonios recogidos en el lugar fueron vitales para reconstruir la huida de los agresores.
Un hallazgo que descarta el robo
Desde el comienzo, el Ministerio Público Fiscal descartó el móvil del robo. Un detalle crucial reforzó la teoría de la ejecución: los peritos criminalísticos hallaron un arma de fuego entre las ropas de Cid. Si bien no se determinó si la víctima llegó a intentar defenderse, el hecho de que sus pertenencias estuvieran intactas y que lo esperaran en ese sector de la ciudad apunta directamente a un ataque dirigido.
Por el momento, el hermetismo rodea la identidad del detenido, pero su captura es considerada por los pesquisas como el eslabón necesario para desarticular a la banda de sicarios que habría operado en la región.








