BARILOCHE APOYÓ CON TODO SU CORAZÓN A LA SCALONETA EN EL CENTRO CÍVICO

Desde temprano, banderas y remeras de la selección fueron tiñendo una jornada que se vivió como pocas en la ciudad y en el Centro Cívico adonde se iban juntando familias,turistas, hombres y mujeres para vivir una jornada con mucha esperanza e iusión. Hoy, desde las 16, Argentina buscó ante España el bicampeonato mundial. En Bariloche desde las 14, se comenzó a vivir la previa en el Centro Cívico.
La Scaloneta buscaba ser la tercera selección en convertirse en bicampeona del mundo en toda la historia del fútbol (la primera fue Italia en 1934 y 1937 y la segunda la Brasil de Pele, en 1958 y 1962), su cuarta estrella en la camiseta y una continuidad de campeonatos de selecciónes que asusta a cualquiera.-
Banderas y camisetas fueron la postal del día, balcones con banderas, autos con el capot tapado con la albiceleste, o con banderas en los vidrios, en las manos de los chicos, en las ventanas de las casas los rostros de Messi y también de Maradona, en las esquinas, se veían camisetas de otros años y otros partidos, y por supuesto la venta de último momento de las camisetas remanentes.-
Todo se siguió desde la pantalla gigante instalada en las arcadas del Centro Cívico, la misma que acompañó a los hinchas desde el primer partido, el 16 de junio. No se dejó de alentar aún cuando el silencio fue in crescendo a medida que España nos dominaba y apagaba. Argentina no podía atacar no pateaba al arca y la intuición general se ratificaba en la pantalla.
Finalizados los noventa minutos la desesperanza y la tristeza aumentaba pero no el fervor y la gente siguió intentando enviar la fuerza espiritual y las ganas hasta ellos en la cancha y cuando vino el gol español fue un baldazo de agua fría.-
La esperanza estaba sólo en los penales y había que empatar, cosa que con toda la fuerza restante pero el ánimo intacto, argentina intentó hasta último momento. Luego el final que entristeció pero que los canticos continuaron agradeciendo mientras todo el mundo se retiraba a sus hogares.
Todos sabemos que en el fútbol se gana y se puede perder, pero hay formas y formas de perder y como lo hicieron nuestros muchachos, nos llenó claramente de orgullo.-








