EE.UU SIGUE COMPORTÁNDOSE COMO EL MATÓN DEL BARRIO PERO ESTA VEZ TOREA A RUSIA

Estados Unidos interceptó un buque petrolero con bandera rusa Marinera que busca eludir el bloqueo y sacar petróleo de Venezuela. La embarcación es conocida como Bella 1 y estaba siendo buscada por la Marina estadounidense hace semanas.
Esta decisión genera tensiones diplomáticas con Rusia y podría interferir en las negociaciones que Donald Trump está llevando a cabo con Vladimir Putin para finalizar la guerra en Ucrania. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia elevó este miércoles una exigencia formal al Gobierno de los Estados Unidos para que garantice el «regreso rápido y sin condiciones» de los ciudadanos rusos que integraban la tripulación del petrolero Bella 1, también conocido como Marinera, secuestrado en las últimas horas por las fuerzas estadounidenses.
Este buque es parte de la denominada «flota oscura» que suele navegar sin banderas para evadir sanciones internacionales. En esta ocasión, navegaba vacío rumbo a cargar crudo en Venezuela cuando la Guardia Costera de EEUU intentó abordarlo el 20 de diciembre de 2025 en aguas internacionales cerca del Caribe.
La tripulación rechazó el abordaje, invocó una orden judicial de incautación por violación de sanciones y huyó hacia el norte. Según detalla el medio venezolano Efecto Cocuyo, durante la fuga, el petrolero apagó sus transponedores, cambió su nombre a Marinera, pintó una bandera rusa en el casco y registró el buque bajo pabellón ruso con puerto base en Sochi.
En paralelo, Rusia desplegó un submarino y otros navíos para escoltarlo, lo que elevó el riesgo de confrontación. De esta forma, fuentes estadounidenses citada por este medio confirmaron que la operación de este miércoles se realizó sin resistencia significativa de la tripulación.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia declaró que «sigue con preocupación la creciente y desproporcionada atención de la Armada de EEUU al petrolero ruso, que está navegando en aguas internacionales del Atlántico Norte».
El comunicado destaca que «desde hace varios días, un buque de la Guardia Costera estadounidense ha estado persiguiendo al tanquero ruso, a pesar de que se encuentra a aproximadamente 4.000 kilómetros de la costa del país estadounidense».
«Esperamos que los países occidentales, que declaran su compromiso con la libertad de navegación en alta mar, comiencen a centrarse en sí mismos al implementar este principio», subrayó Moscú.









