EL CIERRE DE EMPRESAS Y LA CAÍDA DE LA INDUSTRIA GOLPEAN A CÓRDOBA Y SANTA FÉ

Las dos provincias que más respaldaron el cambio libertario aparecen entre las más golpeadas por la destrucción de empresas y la caída industrial. Un informe con datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo reveló que en marzo desaparecieron 14.044 empresas empleadoras en comparación con el mismo mes del año pasado. El número de firmas activas cayó a 481.635 y acumuló así veinticinco meses consecutivos de retroceso interanual.
La cifra adquiere otra dimensión cuando se analiza el período completo de gestión libertaria. Desde noviembre de 2023 hasta marzo de 2026, según el estudio, desaparecieron 26.213 empresas empleadoras en todo el país, una contracción del 5,2%.
La provincia de Buenos Aires encabezó la pérdida en términos absolutos con 4.311 firmas menos, pero el dato que genera preocupación en el interior productivo es el de Córdoba. La provincia gobernada por Martín Llaryora perdió 2.187 empresas en apenas un año, convirtiéndose en el segundo distrito más afectado del país.
Aunque Buenos Aires lideró la destrucción de empresas en términos absolutos, Córdoba aparece entre las provincias más afectadas entre los grandes distritos productivos, con una caída proporcional que habría sido significativamente mayor a la bonaerense. Ocurre que Buenos Aires tendría aproximadamente entre 170.000 y 190.000 empresas. Una pérdida de 4.311 equivaldría a alrededor de -2,5%. Córdoba tendría aproximadamente entre 40.000 y 50.000 empresas. Una pérdida de 2.187 equivaldría a alrededor de -5,5%.
La situación expone una de las principales debilidades del esquema económico de Milei: la recuperación se concentra en sectores financieros y vinculados a la energía, mientras que buena parte del entramado industrial y pyme continúa mostrando señales de deterioro. El problema se vuelve más evidente al observar el desempeño de la industria metalúrgica, uno de los motores históricos de Córdoba y Santa Fe.
Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad metalúrgica cordobesa cayó 4,1% interanual en mayo y profundizó una tendencia descendente que ya se extiende durante buena parte del año.
La explicación está en dos sectores clave para la economía provincial: autopartes y maquinaria agrícola. Las autopartes retrocedieron 2,9%, mientras que la maquinaria agrícola registró una caída de 8,6%, la primera baja del año para una actividad que venía funcionando como uno de los pocos refugios frente a la crisis.
Los números reflejan además una fuerte contracción en las cadenas de valor asociadas al agro, donde las empresas vinculadas al sector registraron un desplome del 9,5%.








