INOCUOS. LA UCR ELIGIÓ DE QUÉ LADO ESTAR

Nota de opinión de Mónica A Palacios: No fue neutralidad. No fue prudencia. No fue institucionalismo. Fue una decisión política concreta: la Unión Cívica Radical firmó el dictamen para sostener a Carlos Mahiques. Después de horas de debate donde se expusieron dudas graves sobre independencia, conflictos de interés, vínculos de poder y conductas incompatibles con la ética judicial, la UCR eligió mirar para otro lado.
Eligió refugiarse en tecnicismos, en formalidades, en excusas conocidas. Pero al final, lo que cuenta no es el discurso: es la firma. Y firmaron.
Firmaron para garantizar la continuidad. – Firmaron para convalidar. – Firmaron para cerrar la discusión sin responder lo esencial. – Porque el problema nunca fue jurídico. Nadie discutía solamente un expediente o una formalidad. Lo que estaba en juego era la confianza en el Poder Judicial, la credibilidad de sus decisiones, la independencia real frente al poder político y económico.
Frente a eso, la UCR no defendió estándares éticos. Defendió un sistema. Un sistema donde todo se justifica si “ya fue aprobado antes”. Un sistema donde los cuestionamientos se desestiman si incomodan. Un sistema donde la legalidad se usa como escudo para no discutir la legitimidad. Hablaron de República. Hablaron de instituciones. Hablaron de coherencia.
Pero cuando llegó el momento de definir, eligieron sostener lo que decían analizar. No es ingenuidad. No es distracción. Es una decisión política. Y en política, cada firma deja una marca. La de hoy es clara: cuando había que poner límites, la UCR prefirió garantizar continuidad. Cuando había que incomodar al poder, eligió acompañarlo.
Después podrán explicar. Podrán matizar. Podrán hablar de procedimientos. Pero el dato es uno solo, y es imposible de maquillar: firmaron.
Mónica A. Palacios








