LA JUVENTUD TIENE LA RESPONSABILIDAD DE ASEGURAR EL FUTURO

Nota de opinión de Lautaro Caballeri (*): En la última sesión extraordinaria, llevada a cabo el pasado 27 de febrero del corriente año, se aprobó la reestructuración organizacional del gobierno de la provincia. Entre las modificaciones que llevaron a cabo en la Ley de Ministerios, el más importante y con más impacto, fue la creación de la Secretaria de Estado Juventud, Cultura y Deporte.-
Tendrá entre sus objetivos y funciones la formulación, planificación, coordinación, ejecución y evaluación de políticas públicas vinculadas a las juventudes, el deporte y la cultura en el ámbito de la provincia de Río Negro; en el mismo texto, se detalla que esas políticas públicas deben estar orientadas al desarrollo social, educativo, laboral y comunitario (además de lo cultural y deportivo), con un enfoque territorial, federal y participativo.
Uno pone atención a estas hermosas frases sacadas de cualquier manual de planificación estratégica y políticas públicas de cualquier Universidad. Pero como sucede siempre, la distancia que existe entre la teoría y la práctica es un abismo, y no siempre se aplica la teoría en su totalidad en la vida real.
Cuando se le preguntó al actual Secretario de Deportes de la provincia (futuro Secretario de Estado) por medidas específicas que se van a tomar desde el nuevo organismo, dijo que va cumplir la función de interlocutor con los demás organismos para responder todas las demandas que lleguen a su Secretaria; en otras palabras, dijo textualmente que la Secretaría de Juventud va ser “transversal” con los organismos que lleven a cabo políticas públicas orientadas a la juventud como formación académica (Ministerio Educación); financiamiento para emprendimientos (Agencia de Desarrollo Económico); acceso a al mercado laboral (Secretaría de Trabajo).
Quedándonos con esta explicación, podemos considerar dos posibles caminos a tomar: en primer lugar, crear una Secretaría de Estado para que solamente sea interlocutor con otras áreas de gobierno y que lleve demandas de la sociedad, es despilfarrar recursos.
Otro camino posible es que la Secretaria recientemente creada tenga bajo su órbita éstas funciones específicas, esto implicaría superposición de funciones dentro de un mismo gobierno; y hasta cierto punto incompatible e infundado, seria quitarle funciones propias a otros organismos dárselas a otro, totalmente algo ilógico e insólito.
Que quede claro, no estoy en contra de crear una nueva estructura orientada hacia un sector de la sociedad, que hoy en día es el más golpeado; lo que estoy cuestionando es la falta de respuesta por parte del funcionario que estará a cargo de dicha área y la carencia de contenidos que tiene la nueva estructura.
Tal como se exponen las carencias, también hay que decir lo que funciona bien, la política pública orientada al Deporte y a la Cultura en nuestra provincia, siempre ha dado buenos resultados, eso no se pone en discusión, lo que se pone en discusión es lo que no funciona y que a su vez, no se tiene respuesta.
La juventud no solamente hay que contemplarla dentro del Deporte o la Cultura (dos pilares fundamentales), sino que hay que contenerlos dentro del ámbito social.
El gran problema que existe hoy y no sólo en nuestra provincia, sino que es a nivel general, son los problemas de salud en relación a las adicciones a sustancias y ludopatía; en nuestra provincia contamos con organismos estatales que políticas públicas fuertemente vinculadas a estas problemáticas (APASA y Lotería), y no escuchamos ni una sola propuesta de como atacar está situación, o mejor dicho, como prevenirla. Es importante resaltar, que desde el bloque Partido Justicialista – Nuevo Encuentro, el legislador Leandro García presentó el Proyecto Ley Nº 622/2024 el 23 de mayo del año 2024; el cual nunca fue puesto en consideración para debatirlo ni en comisiones.
Es muy importante hablar de juventud (considerando que la última vez que existió un área específica dedicada a ello, fue en el año 2013); pero es más importante hablar de la infancia y adolescencia, es decir de los pasos previos a la juventud. Hoy vemos que en el organigrama del gran Ministerio de Desarrollo Humano, existe la Secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF). En ningún momento, ni siquiera en los fundamentos de la nueva normativa aprobada, se habla de la vinculación de esta Secretaria con la de Juventud; tampoco se deja claro a que rango etario apunta o consideran “Juventud”.
Según datos de la UNESCO, UNIFEC y la ONU entre otros, se considera niño hasta la pubertad (12/13 años), entrando así en la adolescencia hasta los 19/20 años. Pero el termino juventud es más amplio, según la ONU se considera joven una persona hasta los 24 años (biológicamente); pero en un contexto socioeconómico, una persona es joven hasta los 30 años.
Entonces: ¿Hacía que rango etaria va a apuntar la nueva Secretaria de Juventud? ¿Qué datos considerará para definir hasta que edad se considera joven una persona? ¿Qué pasará con la parte previa a la juventud? En este contexto donde se aprobó a nivel nacional la Ley para bajar la edad de imputabilidad a 14 años, ¿No se debe comenzar a proteger y salvaguardar a las personas desde sus primeras infancias para que lleguen a juventud plena?
Por otro lado, y en correlación con lo antes dicho, la reforma laboral de Milei afecta especialmente a las juventudes, porqué la misma parte de una desigualdad estructural que presenta más desocupación, más informalidad, más precarización y menos acceso a derechos.
En el tercer trimestre del año 2025 la desocupación juvenil fue de más del 12%; la desocupación en adultos (30-64 años), fue menos del 5%. El 57% de los jóvenes ocupados trabajan en la informalidad; a su vez, en adultos la informalidad ronda el 37%. En síntesis, las juventudes duplican los niveles de vulnerabilidad laboral.
Las mujeres jóvenes son las más afectadas: 83% de trabajadoras independientes jóvenes están en la informalidad; a su vez, el 57% de jóvenes asalariadas también trabajan sin derecho. En este caso no se trata solamente de un caso de juventud, sino también de género. En pocas palabras, las mujeres jóvenes sufren el doble de precarización laboral que los jóvenes varones.
En conclusión, la problemática social en contextos de como en los que estamos viviendo, se agudizan y muchas veces quedan sin solucionar. Es por esto que se debe prevenir antes que curar, y para eso se necesita un Estado presente y por supuesto totalmente equitativo y equilibrado, de nada sirve crear una Secretaria de Estado de Juventud, para que sigan promoviendo a los deportistas de elite, si hay jóvenes que no pueden acceder a un empleo formal ni a una educación de calidad. Es importante darle prioridad de forma consecuente al área en su totalidad. No hay juventud sin antes pasar por la adolescencia, y no hay adolescencia sin antes pasar por la niñez.
(*) Lautaro Caballeri – Militante de Nuevo Encuentro








