LAWMAFFIA O LA RADIOGRAFÍA PRECISA DE LA CORRUPCION Y PODREDUMBRE DE CIERTO SECTOR JUDICIAL, FINALMENTE SALE A LA LUZ

La filtración de un chat de jueces, exagentes de inteligencia y empresarios para tapar un vuelo en un charter privado a Lago Escondido (foto de la mansión que administra Nicolas Van Ditmar, llamado «Nico» por los involucrados en sus conversaciónes) causó un profundo repudio en todas las usinas políticas salvo el macrismo.
Finalmente se derrotó el candado comunicacional de servicios involucrados, Clarin, La Nacion y otros grandes conglomerados de medios que buscaron acallarlo y que no llegue a conocimiento de la gente.-
En la Casa Rosada, el Presidente Alberto Fernández, vio los mensajes a los que consideró “tremendos”, según su entorno, desde donde anticiparon que están analizando las medidas a seguir con el límite de que se trata de un “hackeo ilegal” de conversaciones privadas.
Entre los impulsores del grupo de telegram está el juez federal Julián Ercolini, factotum del odio y persecución a CFK y quién elevó sin pruebas la causa del juicio por Vialidad y quien aparece incitando a sus pares a buscar facturas truchas e inventar coartadas, como señaló este domingo el ministro de Justicia, Martín Soria.-
Los chat que se conocieron pertenecen a un grupo de Télegram creado el 17 de octubre pasado, luego de la primera difusión de la noticia que situaba a los jueces viajando en un charter a Bariloche y a la estancia del magnate inglés Joe Lewis, dueño de cientos de hectáreas en la Patagonia.
El grupo de Telegram estaba integrado por quienes hicieron el viaje, entre otros: los jueces Julián Ercolini, Pablo Cayssials y Pablo Yadarola, también el ministro de Seguridad de CABA, Marcelo D’Alessandro; el exjefe de Legales de la SIDE, Tomás Reinke; Leonardo Bergot, también exmiembro de la secretaría de Inteligencia y empresarios del multimedio Clarin.
Sus participantes se habrían dedicado a planear estrategias para falsificar pruebas para desvirtuar el viaje, como la creación de facturas truchas, entre otras, para impedir la investigación y la publicación en medios masivos de la información.
También buscan coordinar posibles represalias ilegales contra funcionarios de la PSA, a quienes consideraron «sospechosos» de haber entregado la primera información del vuelo privado.
«Dame el gusto de ir a buscarlo con un patrullero nuestro que lo hago cagar», dice uno de ellos y del gobierno de la ciudad de Buenos Aires sobre el director de la Policía aeroportuaria, José Glinski.
En otro fragmento de los chats, hablan de un supuesto acuerdo con una fiscal federal de Bariloche con quién habrían coordinado y a la que habrían dado instrucciones sobre cómo cerrar la causa y que no se investigue nada.-
El ministro de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, rompió el silencio por el escándalo en el que quedó implicado junto a jueces, funcionarios judiciales, y directivos de un grupo mediático, tras conocerse que habrían participado de un polémico retiro en Lago Escondido.
Parte de ese grupo de funcionarios judiciales también intervino en la persecución y asfixia financiera contra el Grupo Indalo, luego de que sus accionistas se negaran a trabajar para las intenciones de gobierno de Macri en la persecución del kirchnerismo luego de que ese espacio dejara el poder.
El retiro de este grupo se llevó a cabo en Lago Escondido, la propiedad del multimillonario Joe Lewis, amigo de Macri, y quien tiene sus tierras cercadas al acceso público pese a que la Justicia lo obligó a brindar un paso libre hacia el espejo de agua. Allí, el británico tiene una mansión de 3.200 metros cuadrados, con amenities dignas de un jeque árabe.
De ese cónclave, que se habría tratado de disimular luego de la filtración como una “excursión de pesca que no existio”, no hay certezas de lo que se habló. También se certificó la veracidad de los chats que se filtraron en las últimas horas, en los que los involucrados habrían planificado cómo esconder los hechos.
Los presuntos mensajes que habrían circulado en Telegram revelan cómo el presidente y el abogado de Clarín (Jorge Rendo y Pablo Casey respectivamente) junto a jueces y fiscales directamente vinculados a la persecución judicial a Cristina Fernández de Kirchner trataron de evitar que se hiciera público que habían sido invitados por el grupo de medios en un vuelo privado a la casa de Joe Lewis en Lago Escondido.
La intención sería afinar la estrategia jurídica y publicitaria del juicio y condena a CFK por los involucrados en sus respectivas áreas de competencia, investigación y pruebas que las contengan, conformación jurídica y legal que la sostenga y publicidad y propaganda que convenza y actúe en la opinión pública.-
La información del encuentro había sido revelada en su momento por Página|12 y El Destape. Descubiertos, intentaron encubrir ese reunión y eso es lo que aparece en las presuntas conversaciones.
Soria opinó: «La primera reacción de estos jueces y camaristas es plantar pruebas falsas y esconder la verdad; el juez Ercolini, el mismo que elevó a juicio oral una causa armada sin pruebas como la de Vialidad, incitando a sus pares a buscar facturas truchas e inventar coartadas», refiriéndose a la estrategia que los involucrados intentaron armar y que consistió en conseguir facturas truchas que sirvan para explicar el encuentro ante una eventual cita judicial o, para los jueces, ante el Consejo de la Magistratura. (Pag12, eldestape y varios medios)