PARA LOS FASCISTAS NI OLVIDO NI PERDON, MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

UnTER expresa su enérgico repudio a la presencia de Aldo Rico en el acto oficial por el aniversario de la localidad de El Bolsón. Tanto como la decisión del Intendente Bruno Pogliano de invitarlo y de funcionarixs provinciales de compartir el espacio con este personaje que encabezó levantamientos carapintadas contra el gobierno de Raúl Alfonsín en 1987 y 1988.
El solo hecho de aceptar que un personaje como Rico, acompañe un acto de celebración, es una afrenta al espíritu democrático de la población de la comarca andina. Resulta inadmisible que nadie del entorno del Intendente, ni de la provincia, haya tenido la claridad para advertir lo que significa Aldo Rico en la historia del país: Un militar que además de atentar contra la recuperación de la democracia, ha reivindicado la dictadura genocida, la teoría de los dos demonios y las políticas de olvido.
Este fascista representa al sector más reaccionario de la sociedad. Intentó seguir los pasos de uno de los genocidas más crueles y perversos como fue Emilio Massera, camuflándose en los caminos democráticos de elección. En ese rol, ha denostado todas las leyes de ampliación de derechos, ha sostenido la naturalización de las violencias contras las mujeres, disidencias, tratando de erigirse como adalid de la “mano dura” contra jóvenes y los sectores populares.
Es el mejor ejemplo del pensamiento xenófobo, misógino y racista. Por esta razón su presencia no solo es una afrenta al espíritu democrático, también es una señal preocupante del posicionamiento político de los/las funcionarios/as que lo convocaron y aplaudieron.
Como representantes de los/las trabajadores de la educación de Río Negro, entendemos que en los espacios democráticos hay lugar para todos/as, menos para quienes levantaron sus armas contra el pueblo. Rico lo hizo y se enorgullece de ello. Debería haber sido juzgado y condenado. No fue posible, porque siempre caminó bajo el amparo de las leyes de impunidad, pero los pueblos no olvidan a sus verdugos.
Esperamos que los funcionarios/as tengan la altura política de dar las explicaciones pertinentes, respecto de la presencia de un carapintada en un acto oficial. Si no lo hacen, solo nos quedará más claro de qué lado están.
Nosotros/as nos quedamos junto a quienes defienden la vida. Continuamos reivindicando la Memoria, Verdad y Justicia por nuestros/as compañeros/as detenidos desaparecidos, y los valores democráticos para una sociedad más justa, inclusiva y solidaria.