UN JUEVES DE PLENA FIESTA EN EL CENTRO CÍVICO

Este jueves 13 de agosto, el escenario principal vibró de principio a fin con una grilla electrizante que combinó rock, danza, funk, folklore y ritmos tropicales, conquistando a la multitud de vecinos y turistas que colmaron la plaza.
Desde bien temprano, una marea compuesta por miles de vecinos y turistas colmó la plaza central, resistiendo las bajas temperaturas a pura pasión y calor popular. La tarde comenzó puntualmente a las 15:00 con toda la fuerza sobre las tablas de la mano de Hombre Vivo, encargados de romper el hielo y encender los primeros aplausos de la jornada. Inmediatamente después, a las 15:30, la danza se apoderó del espacio con la deslumbrante coreografía de The Fever Danza, que puso a todos a bailar bajo el frío patagónico.
continuó a las 16:00 con la presentación de Wannabe Estudios, demostrando un nivel técnico y una frescura que hicieron delirar al público. Pasadas las 16:30, fue el turno de Claver Club, quienes mantuvieron la adrenalina bien arriba con una actuación impecable y llena de actitud.
a las 17:00 con todo el estilo de Urban Groove, marcando el pulso de la tarde con una propuesta urbana sumamente contagiosa. Llegadas las 18:00, la banda RMA tomó el control del escenario para ofrecer un show sólido que consolidó la gran concurrencia que a esa hora ya rebasaba la plaza del Centro Cívico.
Al caer la noche, la fiesta alcanzó picos de pura fiesta y ritmo. A las 19:00, La Funk Me Up desató una verdadera marea de groove con sus acordes, dando paso a las 19:30 a la calidez y el color de Modo Peña, que aportó la mística folklórica e hizo cantar a familias enteras.
La recta final de la velada no dio tregua al entusiasmo. A las 20:00 subieron al escenario La Morena y David San Carlos, haciendo vibrar a la multitud con un espectáculo cargado de emoción y ritmo tropical. El gran cierre de esta inolvidable jornada estuvo a cargo de Tolkeyen a las 20:30, dejando el escenario envuelto en aplausos y ovaciones.
La segunda fecha de las agrupaciones locales volvió a demostrar que el talento barilochense tiene un nivel único, dejando la vara altísima y a la ciudad encendida para continuar disfrutando del fin de semana festivo. La jornada confirmó que la música regional tiene jerarquía de sobra para hacer rugir a la cordillera y dejar bien en alto el espíritu barilochense.








