UNA MULTITUD CAMINO CON FE EN PROCESIÓN ANUAL A LA GRUTA DE LA VIRGEN DE LAS NIEVES

El próximo arribo al país del sumo pontífice al país brindó un contexto especial a la celebración de la Virgen de las Nieves de este año. Justamente, el lema que enmarca la expresión de Fe, en esta ocasión, fue Con María, unidos caminamos esperando al Papa León XIV.
“Hoy, nuevamente, nos congregamos en torno a la Madre de Dios, Nuestra Señora de las Nieves, quien, desde su gruta, recibe tanto acciones de gracia como pedidos confiados a la providencia de Dios”, expresó el obispo Juan Carlos Ares en su homilía, en la clebración principal del mediodía en la Peregrinación a la Virgen de las Nieves.-
En la 33° edición de la marcha aclaró que, más allá de la jornada en sí, es un grata costumbre barilochense ponerse al cobijo de la Virgen: “Siempre acudimos a su amparo y protección”, indicó, para luego extenderse en una reflexión sobre un presente marcado por la inteligencia artificial, guiándose por el espíritu de la encíclica Magnifica humanitas, del papa León XIV.-
El obispo remitió a la mencionada encíclica papal, que en su introducción dice: “La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”.
“Después de la pandemia y muchas cosas que vive la humanidad, como las guerras, estamos volviendo del destierro”, sostuvo el obispo, en referencia a la encíclica Magnifica humanitas, del papa León XIV ante la multitud reunida en el predio lindero a la gruta.-
el obispo resaltó el trabajo que está llevando adelante el papa llamando a la paz a partir del diálogo con referentes mundiales enfrentados. De tal manera, Ares volvió a citar al papa, en esta ocasión con un mensaje que brindó durante la Jornada Mundial para la Paz 2026, cuanto el Santo Pontífice recordó palabras de San Agustín: “Si queréis atraer a los demás hacia ella, sed los primeros en poseerla y retenerla”.
Junto a nuestro papa León, decimos que queremos construir una ciudad, una humanidad, con Dios, donde la prioridad sea cada uno de nosotros, como persona humana”, aseveró el obispo, quien, resaltando la figura de María, culminó con la exclamación “¡viva la Virgen!”.








