DE UNA DOCENTE: QUÉ TRISTE, COMO TODOS LOS FEBREROS LOS DOCENTES ESTAMOS EN BOCA DE TODOS

Llamó mucho la atención en las redes, la amarga reflexión de una docente respecto a la situación de quienes ejercen la profesión y la actitud que se suele tener ante sus reclamos y que muchas veces pecan de demasiada ignorancia sin vergüenza alguna.
Escribió en las redes que «Todos saben cuánto ganan, cuánto les aumentan… todos opinan si lo merecen o no; todos critican el accionar docente, pero yo me pregunto, ¿alguien sabe cuánto gana un abogado con cada cliente que representa, alguien sabe por qué los médicos cobran plus para hacernos una cirugía, alguien sabe cuál es el ingreso anual del comerciante de la esquina o lo que cobra un arquitecto, un ingeniero?.-
Todos ellos también son actores de esta sociedad, sin embargo, siempre criticamos al docente, aquél al que todos los días les confiamos nuestros hijos, los que les enseñan a leer, a escribir y a pensar.
Coincido con muchos de Uds. que vagos hay, irresponsables hay, desconsiderados hay, despreocupados hay, pero no debemos generalizar….
Por un policía corrupto, no puedo denigrar a la institución; por un médico que hace de la salud un comercio no puedo olvidarme de todos los Favaloro…
Por eso, a todos aquellos que opinan de los maestros, los invito a pensar en aquellos educadores que hicieron de cada uno de Uds. personas de bien, seres pensantes y críticos y comencemos nuevamente a revalorizar la figura del docente».-
Agregamos a aquellos profesionales que además suponen no pueden ser cuestionados en sus desempeños por nadie que no sea colega y se arrogan el derecho sin saber ni tener aptitud de enseñar, de criticar al docente en una sociedad donde todos somos opinadores, directores técnicos, abogados o ingenieros sin haber estudiado nada, probablemente hoy basados en el buscador de Google.-
Esta amarga reflexión a su vez nos obligó a agregar un tema central también. Esa afirmación que generaliza y dice sin pudor que «hasta los docentes envían a un colegio privado a sus hijos, para que tengan clases…» y que supone que en un colegio privado se aprende más porque allí están los mejores docentes. Una enorme falacia que descarta algo llamado VOCACION Y CAPACIDAD y persigue sólo más dinero o más supuesto prestigio por las relaciones.-
Sea como fuere no se analiza si se aprende más, qué se aprende, con qué orientación en todo orden, en fin descansando sólo en que si pago más es mejor, se rodea de mejores familias, etc y pensando que allí lo dejo todos los días, evado mi responsabilidad de educar descansando en que otro/a lo/la ilustrará mejor, porque educar sólo en cada hogar, cada casa, cada familia. Es obvio que hay excepciones en lo que aseguramos pero créanos que no son la mayoría.
Y hablando de valores personales, de calidad moral ¿que opinión le merece que casi todos/as al acercarse la jubilación docente se sumen a la educación pública (manteniendo o no sus cargos privados) busquen incluso dobles turnos o direcciones (basados a veces en puntajes de cursos comprados) en establecimientos que han odiado y menospreciado o denostado, para mejorar sus ingresos jubilatorios?
Porque muchas veces son quienes peor hablan de una educación pública en la que no contribuyen a mejorar nada, pero les da más dinero y seguridad en su retiro. Los alumnos también asimilan lo que ven y no sólo lo que les dicen. No se puede negar la degradación que sufre hoy nuestra sociedad, en todos los órdenes y cómo se va colaborando en degradarla.-









