FUE A BUSCAR INVERSIONES Y OFENDIÓ Y BASTARDEÓ A LOS EMPRESARIOS EN EL PAÍS

SEÑALAN LOS CORRESPONSALES EXTRANJEROS, QUE LOS OJOS SE LES DESORBITABAN A LOS INVITADOS AL ENCUENTRO. Javier Milei inauguró el Argentina Week de Nueva York, que busca atraer inversiones para el país, usando la cara belicosa y acusando ante los invitados a empresarios argentinos de «prebendarios y corruptos». Además, dijo que quienes están a favor de la industria nacional son «unos chorros».
El presidente abrió así el foro organizado por la Embajada argentina junto al JP Morgan y el Bank of America y al que asisten decenas de empresarios, banqueros e inversionistas, además de una numerosa comitiva oficial y varios gobernadores. En ese contexto, llamó la atención el tono contra los hombres de negocios de la Argentina, que en los hechos invierten en el país.
«Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla son dos empresarios (que sostuvieron su campaña electoral con dólares) prebendarios», afirmó Milei. «Rocca y Madanes, en convivencia con políticos ladrones, atacaron a los argentinos durante muchos años, pero se terminó. Se terminó esto, se terminó la Argentina corrupta», agregó golpeando el atril en un gesto que no cayó nada bien en los invitados, no acostumbrados a ello ni con un Trump enojado.-
El presidente acusó a Madanes Quintanilla, dueño de Fate, de «apretar» y «extorsionar» al gobierno con el cierre de la planta, desconociendo la crísis que afronta el país con sus industrias. «Si no les manteníamos las barreras, entonces nos iba a tirar 920 trabajadores a la calle. Como nosotros nos dedicamos a hacer lo que es correcto, un día antes de tratarse la reforma laboral en el Congreso, nos tiró a los 920 trabajadores a la calle», acusó.
Milei insistió con el ejemplo de las cubiertas que costaban 400 dólares en Argentina, mientras el precio internacional era de 100 dólares. «Lo que va a ocurrir es que las personas ahora van a poder ahorrar 300 (quienes los tengan) y lo van a poder gastar en el resto de los bienes de la economía», argumentó, como si esos 300 no podrían utilizarse en otros bienes importados y sin aclarar que cada vez son menos quienes tienen trabajo y ese dinero para gastar.-
Aunque admitió que esos sectores de la economía «van a desaparecer», Milei reiteró que la apertura de importaciones implica «una mejora sustancial en la calidad de vida». Nunca se refirió en su evaluación a los trabajadores que pierdan el empleo en el trayecto ni a quienes no lo encuentran. «Entonces, si es tan evidente ¿por qué, entonces, hay un político que defiende esto? Es obvio: es corrupción», indicó.
«Los Kirchner cuando insultaban a Rocca no lo insultaban porque lo odiaran per-se, sino que lo insultaban porque estaban negociando la coima. Por eso se pudo pagar 4.000 dólares la tonelada de tubo de acero, y hoy cuesta 1400», acusó al dueño del Grupo Techint.
«El coeficiente de apertura de Argentina es de 28%, cuando, dado el ingreso que tiene, debería ser 93 %. ¿De qué apertura indiscriminada me hablan? Cuando hablan de apertura indiscriminada son una manga de… bueno pónganle el subtítulo», dijo sobre el final de un discurso con tono monocorde.
«No hay que darle más tiempo», dijo sobre la industria argentina. «Sigue el argumento de la industria infante. El infante tiene 80 años. Esto solamente pudo ser sostenido porque del otro lado estaba el aparato represivo del Estado. Y me temo que eso no lo hicieron gratis porque lo que les convenía era abrir la economía y eso hubiera generado más bienestar y más voto. Sin embargo, no lo hacían, con lo cual el principio de revelación dice que aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros», completó.
Además de desairar a los empresarios, arrepentir a los probables inversores ante el desquicio que presentó a futuras relaciones, Milei les hizo pasar un mal trago a los gobernadores que se llevó de gira a Nueva York. Cinco de los diez mandatarios que lo acompañaron a la Argentina Week se quedaron esperando en el pasillo. Ellos fueron Martín Llaryora, Ignacio Torres, Alberto Weretilneck, Rolando Figueroa y Claudio Vidal. (LPO Y PROPIA)
Son un desquicio estas presentaciones. ¿Qué inversor se atreverá a traer capital y generar empleo en el país? Ninguno, salvo poner dólares para especular y obtener ganancias rápidas para las que hoy no tiene ningún obstáculo para sacar afuera. Pero generar empleo…. no.–








