EL HOMÍNIDO MÁS ANTIGUO CAMINABA SOBRE DOS PIERNAS HACE SIETE MILLONES DE AÑOS

Un nuevo análisis de los fósiles del ‘Sahelanthropus tchadensis’ apoya la hipótesis de que esta especie ya era capaz de caminar sobre dos piernas. Cuando en 2001 investigadores franceses hallaron en el desierto de Djurab (Chad) el cráneo fosilizado de un primate, rápidamente se dieron cuenta de que tenían una pieza importante en el rompecabezas de la evolución humana.
No obstante, veinticinco años después el debate sobre dónde encaja sigue abierto. Esa nueva especie fue bautizada por sus descubridores como Sahelanthropus tchadensis, vivió hace unos siete millones de años y los científicos continúan discutiendo sobre si era capaz de caminar sobre dos piernas, lo que le convertiría en el ejemplo más antiguo de bipedismo en los homínidos.
En 2022 un análisis de tres huesos de extremidades encontrados cerca atribuidos a la misma especie —dos cúbitos y parte de un fémur— aportó nuevos argumentos para respaldar la hipótesis del bipedismo de S. Tchadensis. Un nuevo examen de esos mismos huesos respalda ahora la idea de que la especie Sahelanthropus tchadensis caminaba sobre dos piernas. El nuevo trabajo, publicado en Science Advances confirma la existencia de varias características asociadas con la función bipedal en la cadera y la rodilla de los homínidos, que corroboran los hallazgos anteriores.
Científicos estadounidenses han examinado los huesos fosilizados utilizando dos métodos: una comparación múltiple con otras especies (vivas o extintas) y morfometría geométrica 3D, técnica que permite analizar con detalle áreas de especial interés.
Así, identificaron un tubérculo femoral, es decir, el punto de unión del ligamento más grande y potente del cuerpo humano, el iliofemoral, vital en la capacidad para caminar erguido. Los huesos contenían, además, otras dos características esenciales para el movimiento bípedo en la rodilla y la cadera: una fuerte antetorsión femoral (rotación intrínseca del fémur) y componentes sustitutivos de un glúteo complejo.
No obstante, S. tchadensis habría caminado sobre dos piernas sólo de manera ocasional. «A pesar de su apariencia, el Sahelanthropus estaba adaptado a la postura bípeda y al movimiento sobre el suelo», concluye Williams. «Era esencialmente un simio bípedo que poseía un cerebro del tamaño del de un chimpancé y probablemente pasaba gran parte de su tiempo en los árboles, buscando alimento y refugio». (EL MUNDO)








