RENOVACIÓN POR ALGUNAS IDEAS Y CLARA DIÁSPORA EN JSRN «POR EDAD» E INEXPERIENCIA

INTERESANTE ANÁLISIS DE ADN SOBRE LA JUBILACION ADELANTADA Y RETIRO INVOLUNTARIO DECRETADO EN JSRN: Alberto Weretilneck jubiló a la vieja guardia de Juntos y dio inicio a una profunda renovación dirigencial, consciente que debe ir a seducir a un público joven en la próxima elección. Así diseñó, junto a Facundo López, la lista de unidad que asumirá la conducción partidaria del oficialismo.
La intención de cambiar las caras había sido expuesta por el Gobernador durante los últimos días de febrero, cuando reunió en Viedma a intendentes y legisladores en la previa al discurso del 1° de marzo en la Legislatura. Allí transmitió la novedad y adelantó que el recambio también alcanzará a las listas del 2027, lo que generó el primer sismo interno.
Ahora, para contener a los heridos, prometió conformar un «consejo de ancianos» en la Asamblea de Juntos, el otro órgano partidario, pero no logró quitar algunas caras de fastidio. Por eso, muchos dirigentes sienten que quedaron libres y con el pase en sus manos, un dato que ya tomó Aníbal Tortoriello y comenzó a charlar con varios integrantes del oficialismo que no ven futuro en el partido.
El libertario aventaja al peronismo que aún no lanzó la candidatura de María Emilia Soria. La política es expectativa y el PJ, en esa carrera, arrancó de atrás. La lista que encabeza Rodrigo Buteler es cien por ciento albertista. El Gobernador cerró aún más su círculo (el triángulo de hierro) y designó al intendente cipoleño – con la anuencia de Andrea Confini- en la presidencia, y así marcó el rumbo de la sucesión.
Como vice ungió a Marcos Castro, el jefe comunal de Viedma, un hombre que llegó al gobierno de la capital provincial de la mano de Pedro Pesatti y a poco de andar, formó el «castrismo». Ante los chisporroteos con el vice, se recostó en López. La conducción se completa con la cúpula del Ministerio de Gobierno: Agustín Ríos y Natalia Almonacid.
El viedmense se formó con Buteler mientras fue Ministro en el mandato de Arabela Carreras, y milita con López. La barilochense Almonacid surgió en el espacio de Carlos Valeri, pero ya mutó. El Gobernador ratificó el eje Cipoletti-Viedma. Y ese esquema se repetirá en la fórmula del año que viene pero, en vez de Pesatti, será López. O quizás, si Weretilneck por alguna razón define no competir, el tándem podría ser Buteler-Castro.
Las razones de Weretilneck son válidas. Juntos lleva más de una década en el poder en Río Negro y requiere un lifting. El problema, según marcan sus detractores, es que «somos todos viejos, menos él y López». En rigor, la renovación no solo pasa por un tamiz generacional, sino, y especialmente, por la conducción del partido y el rumbo del Gobierno.
Una vez, Weretilneck (que había anunciado su afiliación al peronismo, cosa que nunca ocurrió) contó que hizo público su respaldo a Sergio Massa cuando surgió como opositor a Cristina Kirchner, solo para quitarse al «gurcaje» de encima. En esa movida, renunciaron los ministros más afines al kirchnerismo como Marcelo Mango, Fernando Vaca Narvaja, Ernesto Paillalef, y produjo el quiebre con el PJ que lo había llevado en la fórmula. Así nació Juntos.
Ahora, recostado hacia el lado libertario de la grieta, renueva para no expulsar pero sí para que quienes no estén cómodos se sientan libres para partir. El caso más emblemático es el de Pesatti. El vicegobernador -y actual vicepresidente del partido- quedó afuera del armado. “Estoy totalmente ausente de ese proceso, no tengo ni idea de lo que están haciendo» indicó en los días previos al cierre de listas.
«Es mejor así, no quiero comprometer desde el punto de vista de mis ideas, el curso del Gobierno y lo que quieren hacer», agregó. Si estas frases se unen a aquellas («me dejaron tirado») que esgrimió cuando expresó su «decepción» por haber quedado relegado («vetado por mis ideas», dijo) de las listas de Juntos en octubre, se puede concluir que el destino del ex intendente de Viedma no está en el oficialismo.
«No es cierto que la lista haya sido de consenso», se quejó un intendente. «Sólo llamaron para decir lo que iban a hacer», reveló y prefirió mantenerse en el anonimato. Es una constante desde que Weretilneck retomó el Gobierno, que en el oficialismo las críticas, salvo excepciones, se hacen en off por medio a represalias.
En cambio, quien no tiene problemas de confrontar es Gustavo Gennuso. El ex intendente de Bariloche, que sigue siendo parte del oficialismo y descartó armar una lista interna porque aseguró que no hay garantías. ¿Es parte del colectivo que se va? Posiblemente. La región cordillerana y el Valle Medio son los dos puntos de más conflictos para el oficialismo, y la oposición le puso nafta a la ambulancia para recorrer -en principio- esos circuitos.
Weretilneck parece tener calculado el costo de la renovación y la eventual pérdida de algunos socios. Pero para evitar conducir muy cerca del mileismo, que ahora ya no «garpa» tanto, reavivó el discurso del provincialismo. Aprovechó este proceso interno y esgrimió, en una multiplicidad de reportajes radiales, los beneficios de no pertenecer a ningún partido nacional.
El volantazo no es casual. La caída de Javier Milei en las encuestas es profunda y en el círculo rojo ya hablan de «reemplazo» del Presidente. El nombre que surgió en la feria de AmCham fue el de Patria Bullrich. El Gobernador disertó en el evento de la cámara de comercio norteamericana y ve que hay un cambio de rumbo y, en ese sentido, tiene que enviar un mensaje al corazón de los inversores que apuestan a exportar gas y petróleo por Río Negro. Así, se reafirma en la «normalidad» de la provincia y la «seguridad» que brinda Juntos a las empresas.
Los estudios de opinión también indican que los electores esperan el surgimiento de un dirigente más moderado, del medio, para suceder a Milei en 2027, y que en el mundo las elecciones están mostrando las caídas de los ultras, como en Hungría, en las que Víctor Orbán perdió el poder tras 16 años.
El dirigente de derecha era uno de los faros de Milei y Donald Trump. El presidente de EEUU tiene un test clave en los próximos meses y todo indica que podría perder, otro dato fatídico para el mileismo. Así, el refugio en el provincialismo es una zona de confort para Weretilneck. De paso, da cobijo a la UCR, la CC-ARI y las expresiones peronistas que aún subsisten en Juntos.
A pesar del retorno al centro, el Gobierno sigue con indicadores de clima de época libertaria. El último hito es la desregulación del sector farmacéutico. Ahora, suma la administración de las rutas nacionales y ya piensa en colocar peajes en los tramos de la 22 y la 151. Ambos temas recién comienzan a rodar y una parte de la oposición marca sus diferencias.
Posiblemente el martes, haya un dictamen de minoría para frenar la «modernización» farmacéutica. Los bloques peronistas, el PRO, Cambia Río Negro y Primero Río Negro conformarán esa oposición. Surgen críticas al traspaso de las rutas porque llegan, como en la delegación de la educación y salud en los 90, sin presupuesto. (ADN)








