ENDEUDAMIENTO FAMILIAR: UN PROBLEMA REAL CON SOLUCIONES EDUCATIVAS

Nota de opinión de Roberto Fermín Bertossi (*): Más allá de los exabruptos del vocero presidencial, es necesario implementar la Alfabetización Económica y Financiera Familiar. Durante su presidencia (1963-1966), Arturo Illia buscó proteger los intereses nacionales, limitando la especulación y los abusos financieros.
Su gobierno frenó el endeudamiento externo, investigó maniobras de bancos privados que otorgaban créditos por encima de su capacidad y controló las tasas de interés para resguardar la producción interna. El recuerdo de esta gestión, 60 años después, viene a tono por la inaudita afirmación del vocero presidencial Adrián Ravier.-
Éste atribuyó el incremento masivo de la morosidad financiera, sólo a la irresponsabilidad de familias argentinas con los límites de sus tarjetas; exculpando a bancos, préstamos gota a gota, traders u operadores bursátiles, operadores online; cuevas, seudo cooperativas y mutuales descontroladas; impunes publicidades engañosas que estimulan el endeudamiento, entre otras.
En contraposición, la magnitud del “éxito y rentabilidad del sector financiero”, luce extravagante e inconmensurable; sin espacio para considerar proporcionalidades ni intereses justos o razonables.
Existe un marcado analfabetismo en nuestro país al respecto, acentuado por la abrumadora pérdida de valor adquisitivo de la moneda nacional, que nos lleva a valorar acciones pertinentes de países como Brasil, Chile, Paraguay, Colombia, El Salvador, México y Perú entre otros.
Todos ellos, oportuna y previsoramente, implementaron programas de inclusión y alfabetización económica y financiera, facilitando y esclareciendo a personas y familias sobre alternativas e instrumentos en el mejor manejo de su dinero, previsiones, evaluación de tasas, plazos y endeudamientos, para lograr cumplimientos posibles.
Algunas iniciativas provinciales
Córdoba ha sido pionera en este tema. Con su ley Provincial 11.023/25, instrumentó un Programa de Alfabetización Económica y Financiera, en tanto Río Negro, desde su ministerio de Educación y Derechos Humanos, a través de la Dirección de Educación Superior, invita a docentes y estudiantes a participar de: “La Educación Financiera en el Aula”, en convenio con el Banco Central de la República Argentina (BCRA)
Continuando con el ejemplo de la administración Illia, en su gestión dispuso un sistema de reestructuración de créditos. Entonces el Banco Central (BCRA), bajo la gestión de Félix Elizalde, intervino para evitar que la especulación financiera asfixiara al Estado y a la industria. En lugar de medidas de shock, se aplicó un control estricto de cambios y de salida de divisas para estabilizar la economía.
Complementariamente, decretó un inclusivo control de tasas: concretamente el Estado orientó los recursos financieros hacia una economía real, no virtual como en la actualidad con procusto equilibrio fiscal, pero a coste de un quiebre social a microescala como el aislamiento y la reconfiguración de vínculos interpersonales tras una crisis financiera.
Más allá de los exabruptos del actual vocero presidencial, es necesario implementar formal e informalmente desde nuestro sistema educativo la Alfabetización Económica y Financiera (AEF) en todos los niveles de todos los establecimientos educativos, centros de participación ciudadana, clubes, etc., sin postergar más las mandas constitucionales de educación en usos, consumos y ambiente.
La AEF es un componente decisivo para el desarrollo social, cultural y económico personal, dado que fomenta un conocimiento concreto y actualizado, permanente e inmediato sobre el uso, cuidado e integridad del dinero, utilización de los recursos financieros propios y oportuno ejercicio apropiado de derechos o acciones de clase, como usuarios financieros, (Ley 24.240 y modificatorias).
El abordaje se centra en una alfabetización financiera inicial, acompañando a los educandos (regulares e irregulares) en la comprensión de prácticas monetarias vinculadas al consumo, el ahorro y la planificación, a partir de experiencias significativas, estratégicas y situacionales. Esta propuesta debería trabajarse de manera integrada, progresiva y transversal, en articulación con las áreas de Defensa del Usuario y el Consumidor, Matemáticas, Ciencias Sociales, Educación Ecológica Integral, etc.
Desde Matemática se abordarían situaciones reales de conteo y resolución de problemas; vg., desde Ciencias Sociales, la vida en una sociedad civil, el trabajo y las normas; los usos y consumos responsables e inteligentes; el intercambio oral local/regional y la argumentación global; desde lo Ecológico, el uso responsable de los recursos y de los bienes comunes.
Se deberían sumar contenidos sobre el sistema monetario, la inteligencia artificial (IA), el trabajo y los ingresos; el uso responsable del dinero digital, las cuentas bancarias, los presupuestos, el ahorro, los impuestos, los intereses, la seguridad bancaria digital y la prevención de fraudes.
El objetivo es empoderar a los estudiantes y demás participantes para la adopción de decisiones financieras saludables e impregnar pensamiento crítico usos y consumos.
La propuesta busca fortalecer la formación financiera integral de todos, cooperando en un aprender a comprender los riesgos y beneficios de los recursos, productos y servicios financieros, en tanto desarrollamos habilidades para cuidarlos, incrementarlos o utilizarlos de la manera más informada, sustentable y responsable posible.
(*) Roberto Fermín Bertossi








