UN PEQUEÑO DINOSAURIO PUDO DEVORAR A UN ENORME ALBERTOSAURIO JUVENIL

Unas marcas de mordeduras en la mandíbula de un joven Albertosaurus hallado en Alberta sugieren que un pequeño dromeosáurido se alimentó de su cadáver hace unos 70 millones de años. Los investigadores no descartan, sin embargo, un caso de canibalismo.
Hace unos 70 millones de años, en lo que hoy es Alberta (Canadá), un joven Albertosaurus —un pariente del T. rex— acabó siendo alimento de otro dinosaurio. La clave está en unas marcas de mordeduras conservadas en su mandíbula.
El estudio, publicado en Journal of Paleontology, sugiere que el responsable fue probablemente un dromeosáurido, el grupo de dinosaurios conocidos popularmente como raptores. Si la interpretación es correcta, sería la primera evidencia documentada de un dromeosáurido alimentándose de un tiranosáurido.
Pero los investigadores no descartan otra posibilidad aún más llamativa: que las marcas las dejara un Albertosaurus juvenil, lo que convertiría el episodio en un caso de canibalismo. Ninguna de las dos hipótesis puede probarse con certeza absoluta, pero las pruebas favorecen al pequeño raptor.
El fósil pertenece a un ejemplar inmaduro de Albertosaurus sarcophagus, una especie que vivió entre hace 73 y 67 millones de años en el Cretácico superior. Su nombre combina “Alberta”, la provincia canadiense donde se encontraron sus restos, y la palabra griega que significa “devorador de carne”.
Era un tiranosáurido, emparentado con el Tyrannosaurus rex, pero no era la misma especie. Los Albertosaurus podían alcanzar unos seis metros de longitud y una masa estimada de 533 kilogramos. El ejemplar estudiado no era adulto: había alcanzado un tamaño considerable, pero aún estaba en crecimiento. Los análisis de un fragmento de hueso de una extremidad revelaron al menos ocho años de edad, y probablemente diez u once. Es decir, era un animal inmaduro, no un gran adulto. (LBV)








