EL GLACIAR PERITO MORENO PARECÍA ESTABLE Y CAMBIA. DEJA DE SER LA EXCEPCIÓN

Durante años hubo algunos elementos del sistema climático que parecían estables. El glaciar Perito Moreno era uno de ellos. Mientras gran parte de los glaciares patagónicos retrocedían, este gigante de hielo parecía mantenerse en equilibrio. Hoy sabemos que esa estabilidad empieza a quedar atrás.
Al mismo tiempo, el océano Pacífico vuelve a mostrar señales que podrían anticipar el regreso de El Niño (ahora con un probable evento intenso), un fenómeno capaz de alterar temperaturas y lluvias en gran parte del planeta.
Y mientras estos procesos físicos evolucionan, el cambio climático empieza a reflejarse también en la economía: las compañías aseguradoras están revisando primas, coberturas y, en algunos casos, abandonando zonas de alto riesgo.
Historias diferentes que muestran cómo el sistema climático y las decisiones humanas empiezan a moverse al mismo tiempo. Durante décadas, el glaciar Perito Moreno fue considerado una rareza dentro de la Patagonia.
Mientras muchos glaciares de la región retrocedían debido al calentamiento global, su frente avanzaba y retrocedía levemente sin mostrar una pérdida sostenida. Ese comportamiento lo convirtió en un símbolo de aparente estabilidad frente al cambio climático.
Pero nuevas investigaciones científicas muestran que ese equilibrio ha comenzado a romperse.
Qué muestran los nuevos estudios
Un trabajo que combina radar aerotransportado, batimetría del lago Argentino mediante sonar y observaciones satelitales permitió reconstruir la geometría del glaciar y proyectar su evolución. Los resultados indican que el sistema ha entrado en una fase de retroceso sostenido, según explican los investigadores citados por BBC Mundo.
El proceso no implica que el glaciar desaparezca a corto plazo. Sin embargo, podría alterar incluso uno de los fenómenos más emblemáticos del Parque Nacional Los Glaciares: las rupturas periódicas del glaciar que bloquean el brazo Rico del lago Argentino.
Si el frente del hielo se aleja definitivamente de la península, esos eventos podrían volverse cada vez más raros.
El Pacífico vuelve a calentarse
Tras uno de los episodios más intensos de El Niño registrados en 2023 y 2024, el océano Pacífico ecuatorial vuelve a mostrar señales tempranas de calentamiento.
Distintos centros de monitoreo climático advierten que los modelos comienzan a insinuar la posibilidad de un nuevo episodio cálido fuerte en los próximos años.
Según un análisis citado por The Guardian, este escenario podría empujar nuevamente la temperatura global hacia máximos históricos alrededor de 2027.
Por qué importa El Niño
El fenómeno de El Niño consiste en un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico central y oriental.
Ese cambio altera la circulación atmosférica tropical y modifica patrones de lluvias y temperaturas en gran parte del planeta.
Sus impactos suelen sentirse con especial intensidad en regiones como América del Sur, el sudeste asiático, Australia y África oriental, generando sequías severas en algunas zonas e inundaciones intensas en otras.
La posibilidad de que los eventos de El Niño aparezcan con intervalos más cortos de lo habitual es una de las cuestiones que más preocupa a los climatólogos. (Enzo Campetella)








